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1510 Palabras
—Ni siquiera sabemos quién eres—sisea Cassian para el hombre frente a nosotros. El cual le sonríe como diciendo que en eso tiene un punto mi hermano que quiere enterrarle cualquier arma en la cabeza al hombre que dice ser nuestro padre. O por lo menos el mío. Un bastardo. No me creo que mi hermano sea su hijo fuera del matrimonio, pero antes pensábamos que éramos los dos y ahora resulta que sólo yo soy hija y heredera de este hombre. —Mi nombre es Acredian—ambos conocemos ese hombre. Es uno de los magos más temidos en todo el mundo y no se diga entre las brujas, ellas le temen todavía más que nosotros por eso son contadas las brujas que buscan morir sin causa. Él es la causa. Muchas hacen algo que a él no le gusta y prefieren morir bajo mano de los cazadores que estar cerca de su reino donde el hombre puede hacerles algo realmente grave. —Me conocen—afirma con una sonrisa en los labios—. Por eso debes saber Badien, que no voy a lastimar a mis hijos. —Está de dudarse—el hombre sonríe antes de acercarse a nosotros y vernos de manera alterna a ambos—. Perdóname si lo hago. —Sin duda eres mi hijo criado por mí—Cassian ladea la cabeza con una mueca de sorpresa—. ¿De verdad piensas que los dejaría solos? Vuelve a entrar como una serpiente en mi cabeza, pero no parece que sea sólo en la mía en esta ocasión, el hombre a mi lado se pone rígido antes de abrir la boca despacio por lo que sea que le muestra, estoy segura que son recuerdos nuestros de niños, porque muchas imágenes son recuerdos míos con otros niños que no querían jugar conmigo y mejor me ponía a practicar magia, hacía hechizos que salían mal y sentía la presencia de alguien que me ayudaba a corregirlos, y la mayoría de los libros de encantamientos que tengo no deben ser los que una bruja común tiene en su haber. Cuando se retira nos da una sonrisa que comprueba que nunca nos dejó solos a pesar de lo que dicen de él, miro a Cassian que gira su cabeza a mí para suspirar y asentirme. —¿Sólo nos quieres a nosotros?—pregunta Cassian para Acredian que asiente a lo que estamos considerando. —El hijo que lleva la cazadora no es de mi interés—responde en un tono seco—. Ni tampoco debería ser del tuyo. A menos que quieras criar y educar al hijo de Gregory. —¿Qué carajos quieres decir con eso? Miro a mi hermano que se muestra al borde de matar algo, lo que sea que se le atraviese. Acredian sonríe antes de acercarse un poco más a Cassian para que su mente se haga la idea de que es lo que quiere decir con eso. —Que tu mujer te puso el cuerno con el tercero al mando de tu grupo—Cassian aprieta la mandíbula—. Fue antes de que te casarás, por eso no es un… Ni idea de dónde Cassian saca el poder para transportarse y algo me dice que fue a partirle la cara a Gregory y de paso a mandar por un tubo a la que consideraba hermana. Sigo a Cassian con Acredian siguiendo mis pasos. Sigo a mi hermano hasta que lo encuentro en la planta baja donde suelen entrenar los que son cazadores y para mi mala desgracia Isabella está presente. Alandher también lo está junto con Rhaysan que mantiene sus reservas con el entrenamiento que estaba sucediendo hasta que Cassian llegó y aventó a Gregory contra una pared. —¡¿Al fin te enteraste?!—se burla Gregory de Cassian—. Me la cogí antes de que… —¡Cállate, Greg!—le ruega Isabella. Acredian me mira antes de encogerse de hombros y aparecer una silla para sentarse y ver el espectáculo que Cassian le brinda. —m*****o hijo de p***a—le gruñe Cassian en tono alto. —Será mejor que vayas para que tu hermano no atraiga a su dragón y queme todo—trago antes de caminar por el lugar hasta llegar a dónde Cassian tiene arinconado a Gregory que ya tiene sangre en la boca. Pongo el brazo en el hombro de mi hermano que no voltea su cabeza para verme un segundo, sabe que soy yo, pero lo que me pone nerviosa es la mirada encendida de odio y cargada de mil promesas dañinas para Gregory que solo le da una sonrisa burlona. Nadie se ha fijado en Acredian que disfruta del espectáculo desde la silla en la que lo dejé. Cassian es un dragón que no han intentado despertar y Gregory lo acaba de hacer con meterse con Isabella. No escucho nada más allá de la respiración cargada de Cassian y el latir de su corazón que se aferra a incendiar todo gracias a la ira que alimenta su fuego interior. —No vale la pena, Cassian—la risa de Gregory me hace tragar despacio. —Eres un puto cobarde—sisea Gregory—. Por eso Isabella se hartó de buenos tratos y prefirió el sexo rudo que le di. Cassian muestra ira total en sus rasgos y lo que hago es un movimiento rápido con magia para alejarlo de Gregory, me pongo en medio y mi hermano se detiene en su ataque. Me mira con dolor en sus rasgos. —No vale la pena—arquea una ceja despacio—. Cassian, esto no vale la pena—el odio en sus ojos baja un poco—. No eres cómo él, no tienes porqué caer tan bajo cómo él. Eres mejor que esto. —Me traicionó—sisea y yo sólo le doy una sonrisa suave—. Era mi amigo, Harper. —Las traiciones duelen, Cass—su semblante se va calmando—. Anda, divorciarte, empecemos de cero—asiente suave—. Podemos ir con él. —La mataré—niego antes de darle un abrazo—. No me hagas esto, Harp. —Hago lo que necesito para ver a mi hermano tranquilo—suelta una risa suave antes de negar y darme un beso en la frente—. Cass… —Bien. Nos giramos a Acredian nos mira listo para hacer el hechizo para irnos, pero Cassian niega antes de acercarse y extender sus manos a nuestro padre legal. —Si lo hago, quiero dos cosas a cambio—Acredian asiente a lo que sea que vaya a decirle—. La primera es que no me voy a casar por un acuerdo político como suelen hacerlo las brujas y tampoco Harper. —De acuerdo. —Y la segunda… sé que sabes hacer el cambio de biología. —Cassian… —¿Estás seguro de qué quieres mi ADN en tus venas?—asiente—. Siendo así tenemos una parada antes de llegar a casa. /// Renunciar a todo por hacer vida con Alandher es algo que no me esperaba tampoco renunciar a él por la vida que merezco por derecho de nacimiento. Cassian quiere ese cambio de ADN y Acredian está dispuesto a dárselo, tanto que ya lo tiene haciendo el ritual en un antiguo templo de las altas montañas de Sumcart, ahora mismo mi amigo están en eso mientras a mí me dejaron en una planta baja con una anciana que se encarga de cuidarme mientras mi hermano renuncia a su parte baja de poder. —Normalmente ese ritual tarda de tres a cuatro horas—trago despacio por lo que dice la mujer al ver mis nervios—. Tu hermano estará bien. —Eso no me tranquiliza. La mujer ríe antes de servir el té de hierbas que mi padre pidió, me lo bebo porque yo la vi poner plantas en donde debían, por eso me arriesgo a tomar el té. —El muchacho tiene el corazón roto—afirma al darse la vuelta—. Es triste ver a un brujo blanco así. —¿Puede ser jinete así? —Sí, su dragón vi el futuro de su Elegido y decidió participar—el futuro de Cassian ya estaba escrito antes de que esto sucediera—. Me sorprende que no se hayan enamorado siendo cazadores—no entiendo a qué viene ese comentario—, pero imagino que los idiotas no querían más problemas con Acredian. Ignoró el comentario porque los gritos de Cassian me hacen sentir pequeña en mi lugar, son gritos de dolor y queriendo y no me hago chiquita en mi lugar porque no puedo ayudarlo. Cassian estará cambiando para ser algo más, un cambio extra y será el que siempre debió ser. Sé que tiene que morir para ser hijo de Acredian y eso es lo que duele. Seremos hermanos biológicos y uno de los dos tendrá poder.
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