Capítulo 58 Deseos incontrolables Javier. En verdad me sentía mareado, pero después de lo sucedido con WIlfred, no dejaré a Aurora vulnerable cerca del, así como estoy no podré ir a trabajar un par de días. —Quiero despedir a Mauri, me pondré el cubrebocas e iré con él. — ¿Se irá?. —¿Te irás?. Vas a dejarme solo en este estado. —Ella voltea de nuevo hacia mí. —Solo lo acompañaré a la puerta, no me gusta estar lejos de mi hijo, y ahora por tu culpa debo dejarlo. —Al menos no se irá, y también se hará pruebas para saber que tipo de afección tengo, aunque de seguro solo se trata de estrés. —No te preocupes Aurora, Mila está en camino, Mauri estará bien. —Escucho el llanto del enano. «No, por favor enano.» No me incomoda quedarme con Aurora y el enano, pero es verdad que puedo contagia

