Caio Houston: Cuando abro la puerta me sorprendo al ver a Safira con una mirada tan furiosa que parece que me va a matar, y conociendo bien a mi amiga, ella es capaz de hacerlo. —Gracias por recordarme y avisarme que estabas en el hospital porque te agredieron —dice empujándome hacia atrás y pasando por mí. Sonrío ligeramente al cerrar la puerta, pero voy tras mi amiga. —¿Y así es como me tratas? ¿Ves que estoy todo golpeado y aún me empujas? —pregunto. Safira me fulmina con la mirada. —No tiene gracia, Caio —responde seriamente. Respiro profundamente porque realmente no es momento para bromas. —Safira, tenía el celular descargado, incluso cuando todo esto me sucedió no tenía cabeza para avisarte y luego estaba con... —ella me interrumpe. —No importa, Caio, sé que estabas con la m

