Capítulo 58: El juego

1687 Palabras

Killian llegó a la oficina con un enorme ramo de flores para Alora dándole los buenos días. Cuando Alora entró a la oficina con los reportes del día la abordó desprevenida robándole un beso apasionado que les robó la respiración. — Killi aquí en la oficina podrían vernos —dijo Alora viendo hacia todos lados como si estuviera cometiendo un crímen. — ¿Acaso importa? A mi no me importa que todo el mundo sepa que eres mi mujer. De hecho creo que no es adecuado que mi chica trabaje para mí —se acercó a su oído con un susurro de voz— de hecho creo también que podrías irte a vivir conmigo. Las palabras abandonaron a Alora al escuchar la propuesta del príncipe, quien la abrazó por detrás mientras le seguía hablando al oído. — ¿Te imaginas despertar todos los días al lado de tanta perfecció

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR