capitulo 9: El accidente

2217 Palabras
Richard Lewis (presente) Ya había amanecido, permanecí en el estacionamiento del hospital toda la noche, cada hora entraba a preguntar sobre el estado de salud de Antonella, pero aún no podían darme información. Después de la cuarta vez que fui a preguntar, una trabajadora social se acercó y me dijo que las cirugías cerebrales llegaban a tardar hasta 12 horas si eran muy complejas, me pidió que me fuera a descansar, ya que no tenía caso permanecer allí tanto tiempo y por si fuera poco, también me dijo que la información se le daría solo a sus familiares directos. No podía irme... Simplemente me quedé en el estacionamiento y decidí no volver a entrar hasta que amaneciera. Fue una forma sútil de decirme que dejara de estar molestando a cada rato. Aunque sí me sentí muy molesto cuando dijo que la información solo la daría a familiares, yo soy su tutor, legal , tengo un documento firmado por sus padres, así que tengo tanto derecho como ellos de ser informado. Seguro deben estar preguntándose, Si Antonella es adulta, ¿Por qué necesita un tutor? bueno, al ser una persona neurodiversa, y presentar un problema del procesamiento cognitivo, necesita un tutor que pueda ayudarla en la toma de desiciones. Recibí una llamada de sus padres, su vuelo estaba por salir, así que recargue mi cabeza contra la pared, estaba quedándome dormido cuando una llamada entrante de Tomas me levantó. — ¿Qué quieres Tomas? — ¿Cómo está? ¿Los médicos te han dicho algo? — No, aún no. — ¿Van a seguir negándome ir a verla? — Ya habíamos hablado de eso. Es mejor que no lo hagas. Ella solo te recuerda como algo malo en su vida. — Está bien. No discutiré esto contigo por teléfono. Debo ir a dar tus clases. Pero cuando termine iré y ni tú ni nadie me impedirán verla.— Colgó. Tomas siempre encuentra la manera de exasperarme, como si no tuviera suficiente con esta situación. Las horas pasaron pronto, los padres de Antonella llegaron directo del aeropuerto, se les veía cansados. Los saludé y me dirigí nuevamente con la trabajadora social en turno para informar que los padres habían llegado. Ella realizó una rápida llamada a quirófano y me informó que la cirugía había terminado hacía apenas media hora, y que permanece en observación postoperatoria por el momento, pero que todos los detalles los daría el cirujano, así que debíamos esperar. Les hice saber a los Watson la poca información que tenía de su hija y mientras esperábamos el informe médico, me ponían al día contándome como había sido el cambio después del accidente. Estaba tratando de encontrar una manera de decirles que mi sobrino había amenazado con aparecer en el hospital, pero no quería soltarlo sin tacto. — ¿Te ocurre algo Richard? Te ves bastante tenso— Preguntó el señor Henry. Solté un largo suspiro y los miré a los ojos. — A decir verdad, sí. Ocurre algo. — Hice una pausa dramática— Tomas me está supliendo en este momento como profesor, pero amenazó con venir al hospital en cuanto saliera, no sabía cómo iba a decirles. Él insiste en verla. — ¡Dios mío! ¿Aún después de tanto tiempo? — La señora Watson sonaba bastante sorprendida. — Ese bastardo sigue obsesionado con mi hija.— La voz del señor Watson sonaba llena de odio. Muy a mi pesar tuve que intervenir un poco a favor de Tomas. Conociendo lo testarudo que es, armará un escándalo si no lo dejamos verla por las buenas. — Yo... A decir verdad, creo que mi sobrino realmente si amó a su hija, al final de todo.— Pausa dramática— Simplemente los errores que cometió antes de darse cuenta de ello son los que nos siguen costando caro. No lo justifico y tampoco lo perdono, simplemente desde mi punto de vista creo que sería bueno dejarlo hablar con ella cuando despierte y que así él pueda cerrar ese ciclo. Realmente en aquel tiempo no lo dejamos siquiera despedirse. Tal vez lo que Tomas necesita es darle un fin definitivo a la relación enfermiza que tuvo con Antonella, para poder entonces concentrarse en su relación actual.— Sus padres se veían bastante sorprendidos, pero no sé que les sorprendía más, el hecho de que estuviera de acuerdo con que él viera a su hija o el saber que tenía una novia en la actualidad con la que iba a casarse. Les di un tiempo a solas para qué lo pensarán bien, después de todo era su hija. Cuando asimilaron que él estaba comprometido con Samantha Johnson, se sintieron un poco más tranquilos y decidieron darle la oportunidad de "cerrar el ciclo". Realmente eso espero yo también, que solo dé el cierre definitivo a esa historia. ___________ Era cerca de las dos de la tarde cuando al fin apareció el neurocirujano para dar el informe médico de Antonella. Se presentó diciendo que era el Dr. William Harris, jefe de Neurocirugía y se disculpó por el retraso. Estábamos realmente ansiosos. Cuando el doctor comenzó a decirnos todas las eventualidades que ocurrieron durante la cirugía me sentí aturdido, pero debía mantenerme fuerte, ya que la más afectada era la señora Sonia. Si bien la cirugía fue exitosa, aún no estaba fuera de peligro. Las complicaciones fueron varias, ya que no era uno sino tres aneurismas rotos, lo que significó una considerable pérdida de sangre. Convulsionó y tuvo un paro cardiorrespiratorio. Fue mucho para procesar de golpe, Y aún faltaba su larga lista de secuelas que podrían durar meses o años en desaparecer o en el peor de los casos, se quedaría así para siempre. Uno de ellos era la pérdida de memoria, que era algo con lo que ya vivía. Debería entrar a un programa de rehabilitación y fisioterapia, que a su vez podría conllevar a una lista más larga de especialistas. Por el momento solo nos quedaba esperar. La habían ingresado a la unidad de cuidados intensivos donde permanecerá por al menos una semana, hasta que esté fuera de peligro y si evoluciona satisfactoriamente la pasaran a piso de medicina interna, la despertaran del coma inducido y evaluaran su evolución al menos otra semana más antes de darle el alta. Así que de todos modos nadie podía verla por ahora. Teníamos una mezcla de sentimientos, por un lado estábamos aliviados de saber que la operación había salido bien y por otro lado preocupados porque no sabíamos qué secuelas iba a tener. ¿Y si ahora no recordaba a nadie? _______________ Antonella en coma No sé cuánto tiempo he estado inconsciente, pero estar así me ha ayudado a recordar cosas que había olvidado. Flashback Había pasado un mes desde que Tomas y yo estuvimos juntos. Seguíamos saliendo pero ya no con la misma frecuencia, lo extrañaba tanto. Me sentía ansiosa al saber que pronto se iría. Habíamos hecho planes juntos. Él decía que cuando yo cumpliera la mayoría de edad vendría a buscarme y nos iríamos lejos de nuestras familias. Yo amo a mis padres y me dolió en ese momento pensar en dejarlos, pero por Tomas haría cualquier cosa. Estábamos a mitad de las vacaciones de verano, era una fecha excelente para que una adolescente como yo tuviera dos empleos de mesera de medio tiempo, las propinas eran muy buenas. Así que era normal sentirme cansada y con mucha flojera. Una mañana bajé a desayunar ya era tarde y mis padres estaban trabajando, tenían muy saturada su agenda en estas fechas. Intenté hacerme un huevo revuelto, pero el olor del huevo en la sartén me dio asco, corrí al baño de invitados y vomité. Seguro fue la hamburguesa con papas que cené que me cayó mal. No le preste mucha importancia, y me preparé otra cosa. Pero comenzó a pasarme todas las mañanas y empecé a sentirme más y más enferma, ahora tenía acidez y casi cualquier olor me daba asco y me sentía más cansada. Iba a decirle a mi madre que estaba sintiéndome enferma, pero antes de mandar el mensaje, me llegó una notificación de la aplicación que tenía para llevar un control de mi periodo y me llamó la atención. La app me notificó que tenía un retraso de dos semanas. Dejé caer el celular al piso, me sentí mareada, ansiosa... mis manos estaban frías y sudaban. Me dejé caer en la alfombra. Pase un buen rato sentada tratando de calmarme. Mi teléfono sonó y me sobresaltó, era Tomas. Le contesté nerviosa y me preguntó si sucedía algo y tuve que decirle. Una parte de mí quería mentirle y decir que todo estaba bien, pero sabía que eso no solucionaría nada. Después de dos horas, él me llamó preguntando si mis padres estaban en casa, ya que él estaba afuera. Le dije que no y le abrí la puerta para que pasara rápido, sin que los vecinos lo vieran. Él también se veía bastante asustado, tanto como yo. Llevaba una bolsa de farmacia entre su chamarra y me la dio. Era una prueba de embarazo. Respiré profundamente y entre al baño, las manos me temblaban, pero sujete fuerte la prueba para que no se me cayera al inodoro. Realicé todos los pasos que decía la caja y esperé... Luego de tres minutos, tenía miedo de revisar el resultado. Me acerqué con miedo a verlo... POSITIVO Dos simples rayas paralelas me hacían sentir que se me acababa el mundo. Salí del baño tan pálida del susto, le enseñé la prueba positiva, él solo me abrazo. — Huye conmigo.— Me dijo — No puedo huir solo así, ¿Qué pasará con mis padres? — Ellos no lo entenderían, así como los míos tampoco, déjales una nota si quieres, explicándoles el motivo. Cuanto antes lo hagamos mejor. — ¿No crees que te estás precipitando Tom? Tratemos de calmarnos — Hazme caso Antonella, vámonos ahora. Después será muy tarde. — No, no. Tu vas a entrar a la universidad. Esto no puede ser— Yo estaba realmente alterada. — Eso no me importa ahora, me importas tú....ustedes. Sentí un vértigo y una sensación de mariposas en el estómago cuando dijo "ustedes" Sabía que era una locura, pero le haría caso a Tom, empaque mis cosas y les deje una carta bastante larga a mis padres explicándoles que me había ido con el padre de mi futuro bebé. Nos subimos al auto que recién había comprado, era un Rambler Gremlin de los 80`s color verde que sólo había costado cinco mil dólares. Era un auto viejo, pero con suerte nos sacaría de Portland. Justo estaba a punto de entrar en el auto con Tomas cuando mis padres llegaron y se armó el escándalo. Mi padre jalo a Tom de la chaqueta y lo tiró al suelo donde estaba golpeándolo. Yo le gritaba que parara de pelear, que no es lo que parecía. Pero mis padres estaban empecinados en que Tomas me había manipulado y que no pensaba por mi misma y lo seguía como su mascota. Al final para que lo soltaran les grité que estaba embarazada. Pero la reacción de mi padre hacia Tom fue más violenta. Mi madre llamó a la policía en ese momento y les dijo que un chico por el cual tuvimos que mudarnos de Seattle me había seguido a Portland y que había vuelto a abusar de mí, cosa que no era cierto. Pero nunca me dejaron explicar. Empuje a mi mamá y me acerque tan rápido a mi padre para quitarlo de encima de Tomas. A lo lejos se escuchaba que la policía venía en camino, no había tiempo, teníamos que irnos. Subí a Tom del lado del copiloto y le coloque el cinturón de seguridad, estaba muy lastimado, así que yo conduje el auto lo más rápido que pude. Si lográbamos salir de la interestatal rumbo a Michigan entonces estaríamos a salvo, pero no fue así. La policía había pedido refuerzos, había al menos cuatro patrullas siguiéndonos y ya habían hablado por el altavoz para que nos estuviéramos, pero aceleré aún más. Tomas me dijo que no valía la pena poner resistencia, que detuviera el auto, que él se entregaría a cambio de que "nosotros"(refiriéndose al bebé y a mi) estuviéramos a salvo. Pero fui muy terca para hacerle caso. seguí conduciendo como una loca hasta llegar a la interestatal y entonces... Ocurrió. Quise ganarle la carrera a un tráiler y este nos dio un golpe por alcance, y a la velocidad a la que íbamos, el auto salió volando. Dio cuatro vueltas sobre sí mismo antes de caer con el techo volteado. Ese era el fin, el auto estaba incendiándose y Tomas y yo estábamos enganchados por los cinturones de seguridad. Perdí el conocimiento y ya no supe más. Un mes después me encontraba despertando en el hospital, por primera vez después del accidente. Aturdida y desorientada. Y no podía recordar lo que había pasado. Me preguntaron sobre Tomas y yo solo contestaba cosas que habían sucedido en Seattle. Lo había olvidado a él y a nuestro bebé que perdí en el accidente. Ese era el gran secreto que me ocultaron todos estos años. A él lo mandaron lejos, nosotros regresamos a Seattle, Entonces mi vida siguió con "normalidad"... sin Tomas.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR