Logan y Mía habían pasado por más dolor y amargura que cualquier otra pareja, la muerte de su hijo dentro del útero de la mujer había marcado sus vidas. Decidieron refugiarse el uno en el otro y sin examinarse o pensarlo mucho se prometieron dejar la paternidad en un cajón. Entre más sanaban más se acercaba la fecha del nacimiento de su sobrina Amanda, todos en la familia estaba emocionados, en cuenta ellos, sin embargo, el acercamiento al nacimiento solo aumentaba la incertidumbre, el dolor y la soledad que aquella habitación en su casa y sus corazones guardaban. Los dos habían estado temerosos con la fecha de nacimiento de Amanda, la reacción del otro era lo que más temían, sin embargo, no querían perdérselo, Logan porque sabía cuán feliz estaría Ellis y Mía porque le había tomado apre

