CAPÍTULO XVIII
(Aquella niña que todos habían conocido, en un abrir y cerrar de ojos se fue para siempre, Raúl le había jugado mal o al menos eso pensaba ella por como habían ocurrido las cosas, no quería nada más que quitarse el dolor que sentía en su corazón, le daba y tristeza saber que la habían cambiado así de la nada por alguien más, eso para ella fue el tiro de gracia que le hacía falta para emprender unas nuevas cosas)
(Días después)
Abuela.- Hija, ¿Qué te pasa? Desde aquel día te he notado rara, ya no sonríes, ya se fue tu alegría hija, ¿qué pasó hija? Cuéntamelo
Capa roja.- Abuela, no pasó nada; por favor todo está bien sólo quiero descansar un poco y tratar de olvidar algunas cosas, y otra cosa abue no te metas, no quiero que salgas lastimada con algo que pueda decirte
Abuela.- Es que no puedes pedirme eso hija, eres mi nieta y te adoro; pero está bien por lo pronto ve y acuestate un rato cuando despiertes ya tendré lista la cena para que comas algo, no te puedes mal pasar tanto, te puedes enfermar
Capa roja.- Si abue, está bien; más tarde cenamos juntas
(Capa roja no se imaginaba que eso no pasaría, se había ido a su cuarto a tratar de dormir, entre sueños la escena aquella donde Raúl abrazaba a su nueva novia no se le salía de la cabeza, al igual que el recuerdo de su padre diciéndole que era una perdida, que había deshonrado la familia, no dejaba la dejaba dormir; una voz fue que la despertó)
Hombre.- Ya despierta bella durmiente que no llegará ese príncipe azul que tanto esperas jajajaja
Capa roja.- Me muero de risa con tu sarcasmo, ¿qué quieres?
Hombre.- Jajajajaja ah no anda de humor la niña jajajaja bueno sabes que no me importa, y pues vengo a ti porque ocupamos que hagas algo por nosotros
Capa roja.- ¿Yo? Jajaja espera espera, no soy mandadera de nadie, y no es cuando ustedes quieran, si no cuando yo lo decida y si es que quiero también, así que pierdes el tiempo, ¡anda! Ve busca a otra persona que yo no haré nada
Hombre.- (La agarra del cuello y aprieta) Mira niñita ingenua, creo que se te está olvidando el trato que hicimos, ahora no vengo a ver si puedes o quieres; es porque tienes que hacerlo ya que así lo ordeno yo!
Ahora resulta que la niña no quiere cumplir por su pinche gusto, jajaja y da gracias que no te mato porque también tengo palabra y mi palabra fue ayudarte, pero no dije nada sobre la "vieja" o ¿si?
Así que entonces ya vas a entender que ésto no es un juego en el que decidas a qué hora será tu turno, no vuelvas a llevarme la contraria porque olvidaré el hecho de que soy de palabra, sólo debes obedecer hasta el día que ¡yo! decida relevarte de tus obligaciones ¿entiendes?
Capa roja.- (Sin poder respirar bien) Si, Entiendo señor; no volverá a pasar algo así
Hombre.-(La suelta) vaya, ves que no es difícil acatar una órden, no será todos los días así que relájate, hoy sólo harás una visita rápida a un amigo que tienes que ir a presentarte ya que él sí es de los malos jajaja
Igual está bajo nuestras órdenes pero si te mira en algún lugar para que te conozca y no te haga nada, él sí está sediento y no le interesa nada
Capa roja.- Está bien señor, sólo deje me arreglo para ir, o ¿usted me dirá qué día?
Hombre.- Será hoy, de hecho ya es hora de irnos porque suele ser muy desesperado y ya le dije que iríamos, no le gusta esperar tanto, le da hambre y se va; ponte tu capa porque esa será la seña de que eres tú y así podrá reconocerte más, esa capa tendrá algo especial a partir de éste momento, llegará el día en que su color sea rojo, un rojo brillante de toda esa sangre que se derrame por tu culpa
Capa roja.- Pero esa capa me la regaló mi abuela no quiero que se manche de nada
Hombre.- Ella nunca se dará cuenta niña, (aparece otra capa) ¿ves? Ahí está la capa jajaja
(Se van con rumbo a casa de aquel señor que tenía que ir a ver, ya en su casa; una cabaña escondida entre el monte donde no llegaba nadie, y aquel que llegaba no salía jamás; el ambiente tétrico, escalofriante)
Hombre.- Que tal, (lo abraza) milagro que te dejas ver cabrón, ya no aceptas visitas de los amigos o qué chingados jajaja
Criatura.- No, nada de eso señor, aquí seguimos firmes y a la orden, sólo que usted sabe que soy de pocos amigos y pues nadie me visita jajaja y aquellos que vienen pues ya no regresan jajajaja
Hombre.- Ya ni la chingas jajaja tienes a todo mundo espantado por éstos rumbos, ya deberías bajarle un poco a tus salidas cabrón, se te dio permiso pero tampoco abuses porque puede terminar mal todo ésto y ¡no queremos!
Criatura.- Disculpe pero es que la sed me gana, ya no puedo controlarle tan fácil, hago algo y quiero más y más para estar algo tranquilo, yo sé que estoy mal en eso pero ¡no puedo detener!
Hombre.- Ya llegará el día en que las cosas se vayan acomodando, por lo pronto ahorita vengo a presentarte a una nueva amiga, no le vayas a hacer lo que le hiciste al último que traje jajajaja
Capa roja.-( asustada) mucho gusto señor, me podría decir ¿qué le hizo a la otra persona?
Hombre.- Bueno pues mira niña, éste cabrón ahí como lo ves de amable y hasta se podría decir "asustado" es como la chingada, no te dejes llevar por la apariencia; al anterior pues sólo porque dijo que le cayó mal, lo empezó a despedazar lentamente, los gritos eran horribles pero nosotros no quisimos intervenir ya que pues se le dio la oportunidad de que se defendiera pero no lo hizo o tuvo miedo; y se lo comió jajaja
Capa roja.- (se sorprende) pero no creo que pase lo mismo, nos llevaremos muy bien ¿verdad? Puede ser muy útil para lo que tengo planeado hacer, muy útil...
Continuará...