Capítulo 15

1011 Palabras
CAPÍTULO XV (Capa roja estaba contando la historia de cómo había conocido a Lobo, tal vez muchas cosas cambiarían en los pensamientos de Roberto sobre las cosas tal vez capa roja sólo quería decir la verdad) Roberto.- Oye capa entonces ya había algo entre ustedes, por eso Raúl se echó la culpa jajaja, quién se iba a imaginar que ese cabrón tendría esos sentimientos jajaja Capa roja.- Puede ser mi Rober, puede ser, bueno le sigo o aquí le dejo y te haces tus propias imaginaciones de las cosas? Roberto.- No, no, pues síguele chula que pa eso estoy, como diría Lobito tengo unas orejotas para oírte mejor jajajajaja (En la prisión) Jhon.- Hey Lobo, como va todo vato? Imagino que has de estar contando las horas cabrón para irte de aquí Lobo.- Asi es amigo, ya quiero irme también, pero pues me preocupa un poco lo que pueda pasar el día de la audiencia, la verdad no esperaba ver a Roberto y menos ahí, y menos cabrón que me haya acusado de algo que no hice Jhon.- Es tu palabra en contra de la de él, tú estás adentro y él libre; la llevas de perder Lobo, así que si en verdad eres inocente como dices, debes decir todo, Lobo.- Quisiera ser inocente completamente, pero no, también he tenido mis errores que me han costado caros, mira donde estoy cuando no debería estar aquí en soledad, pero bueno Jhon.- Pues échale ganas wey, que aquí tienes a un amigo ya sabes, lo de más a como venga no? Lobo.- Así es, listos pa'lo que venga, de quien venga y como venga, que la vida no es nada desde aquella noche (En otro lugar) Hombre.- Qué desmadre hiciste jajaja, mira nomas las cosas se van acomodando solas jajaja (Casa de capa roja) Roberto.- Bueno capa pues sigue contando que tenemos de aquí hasta el día de la audiencia para platicar Capa roja.- Bueno pues (Recuerda) Ese día que Raúl me pidió ser su novia, fue algo maravilloso porque la verdad ya lo deseaba desde pequeña, y cuando me lo pidió pues no lo creía, yo pensaba que se había olvidado de mí pero no fue así él seguía pensando en mí y no se había olvidado de mi cumpleaños Para mí fue una gran muestra de amor de su parte, nos fuimos al río caminamos agarrados de la mano, todo era hermoso caía la tarde y ahí estábamos abrazados a la orilla de ese río platicando muchas cosas, muchos planes que estábamos haciendo Nos decíamos sobre los hijos jajaja él quería tener cuatro dos y dos y yo le decía que con dos era suficiente, imagínate cuidar tanto niño jajaja, una cosa entre plática y plática llegaron los besos y ahí en ese lugar me entregué por primera vez a Raúl, desgraciadamente fue la única porque por lo tarde que era llegaron mis padres y nos vieron desnudos Pasó de ser el mejor día de mi vida a ser la peor pesadilla de mis sueños, mi padre le dio unas cachetadas a Raúl y a mí me llevó jalando hasta la casa, al día siguiente sin decirme nada empacaron mis cosas y me llevaron a casa de la abuela, no quería ir... (En casa de la abuela) Abuela.- Pero ¿qué pasa Pedro? ¿Por qué esa prisa de traerme a la niña? Papá.- Mira madre, ésta escuincla ha deshonrado la familia, es una inmoral me acaba de desilusionar por completo Abuela.- ¿Qué hizo? Calma hijo, así con coraje no solucionas nada, debes tranquilizarte un poco (miraba a capa roja) Papá.- ¿Qué hizo? Pues ¡nada! La niña ya se cree adulto y estaba revolcándose con ese muchacho infeliz, ¿puedes creerlo? En el río los dos desnudos abrazados Abuela.- (Se tapa la boca con pena) bueno hijo pero es que son jóvenes, tienen también sus "ganas" no deberías de preocuparte tanto, nosotros ya pasamos por eso alguna vez, anda no te molestes que me imagino que tú con Estela algunas veces hicieron lo mismo Papá.- Pero eso era diferente madre Abuela.- Nada es diferente sólo lo miras con otros ojos, porque es tu hija, pero si fuera un niño adolescente creo que le aplaudirías hacer eso, así que mira déjame la niña y ya después vienes por ella Papá.- Puede que tengas razón mamá pero no puedo asimilar aún eso, para mí es una bebé Abuela.- Y tú para mí siempre serás mi pequeño príncipe, así tengas mil años no dejarás de ser mi bebé hermoso (pellizca los cachetes) (El padre se va, no iba de todo convencido por lo que había pasado, aún sentía la desilusión de su hija) Abuela.- Y bien hija. Capa roja.- Nada abuela, mi papá no quiere que sea feliz, nada más me está diciendo cosas feas Abuela.- Debes entenderlo hija, siempre serás su princesa y quiere lo mejor para ti Capa roja.- ¿Y él cómo sabe lo que es mejor para mí? Si no me ha preguntado lo que yo deseo... (Deja de recordar) Desde ese día que me llevaron a casa de la abuela, ya no me interesaba nada, perdí un poco el apetito, se puede decir que entré a la etapa de la rebeldía porque no me gustaba nada de lo que me decían, mi abuela por más que se empeñaba por hacerme ver las cosas pues no hacía caso Lo único que estaba en mi mente desde que llegué era la forma en cómo desquitar mi coraje con mi padre, de Raúl ya no supe nada, yo quería ir a verlo a saludarlo a abrazarlo a decirle que estaría esperando el día de estar juntos, pero ya nada y eso me llenaba más de odio el corazón... Aquella niña inocente a la que todos amaban, se había ido para siempre, y sólo quedaba una llena de odio porque con el paso de los días me hice a la idea que Raúl sólo quiso jugar conmigo, y mi padre sólo buscaba lastimarme, ya no había inocencia; sólo odio... Continuará...
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