Capitulo 5

2154 Palabras
Han pasado dos meses de las discusiones con Sergio y Demian. La pelea con Sergio no duró ni un día, desde que entré al dormitorio esa noche arreglamos las cosas. No podía estar peleado con Sergio por mucho tiempo, nunca ha pasado más de un día sin hablarnos. Sin embargo, las cosas con Demian seguían iguales, no nos hablábamos mas que para coordinar sobre los trabajos de tecnología. Con una gran lucha, logré de convencerlo que haríamos los trabajos en partes divididas para no tener que reunirnos después de clases. Él intentó arreglar las cosas pero no me convenció y desistió. Demian era un idiota y yo estaba seguro de eso ya. Estaba en clases de historia, alguien explicaba pero muy pocos prestaban atención realmente. Al cabo de unos minutos la exposición terminó y el chico se dirigió a su mesa. -Bien chicos -habló el profesor para llamar nuestra atención -Ya corregí sus exámenes. Debo admitir que hay muy buenas calificaciones, pero unos pocos se deben esforzar más ya que su calificación no era la que esperba-dijo y bajé mi cabeza. -¿Qué te pasa Albert? -Preguntó Sergio con cara de extraño. -Creo que me fue mal en ese examen -dije con la voz decaída y sin levantar la cabeza. -No creo que te haya ido mal, estudiamos mucho para ese examen y estoy seguro que te sabías todos los temas. -dijo Sergio tocándome en el hombro. -Si, lo sé, pero sabes que no me va bien en historia, estaba muy nervioso y no sé si lo hice bien. -Relájate Albert, todo saldrá bien -dijo para consolarme. A la verdad no sabía si me había ido bien o mal. -Comenzaré con las calificaciones -dijo el profesor agarrando la carpeta con los exámenes -Adams 8 -empezó y me voteé para ver la expresión de Javier y este parecía un poco desilusionado -Jhomson 6, Bracke 8.5 Mendoza 9...-seguia diciendo los nombres y mi corazón latía con fuerzas -Paterson...-Se refirió a Demian y no pude evitar mirarlo, este sonreía esperando su calificación -diré su nota al final -dijo y la sonrisa de Demian desapareció. Al parecer era muy mala su calificación -Edfrom 8.5, Jackson 9, Rodriguez -dijo y mi corazón se detuvo -Rodriguez 9.5 -dijo y mi alma volvió a mí. Sonreí -Dominguez...señor Dominguez diré su nota al final -dijo y mis ojos se abrieron a mas no poder. No podía creerlo ¿A Sergio le fue mal? El examen estaba difícil, pero Sergio era muy bueno en historia y no me permitía creer que le haya ido mal. De Demian si, porque aunque él era inteligente, siempre llegaba tarde a esta clase y se perdía parte de las exposiciones. Al cabo de unos minutos el profesor se paró de decir las calificaciones -Esas son sus calificaciones. Si tienen alguna duda con ellas, al final se acercan a mí y con gusto les revisaré el examen -dijo con una sonrisa -Ahora, quiero que el Señor Paterson y el señor Dominguez se pongan de pie -dijo y ambos lo hicieron ¿Los iba a ridiculizar en frente a toda la clase? No, no podía creerlo, este maestro no tiene cara de eso. La intriga me mataba -No dije su calificación porque estoy sorprendido de ustedes. Han sacado 10 los dos -dijo y todos comenzaron a sonreír y aplaudir -Ha pasado tiempo en que alguien sacaba la máxima puntuación en mi primer examen. De usted joven Dominguez, no me sorprende tanto, es un gran estudiante y se ha adaptado a mi estilo de enseñanza fácilmente. -Muchas gracias -dijo Sergio con una sonrisa. -Pero de usted joven -se refirió a Demian -Estoy más que sorprendido, no esperaba tanto de usted. Muchas felicidades a ambos -terminó de decir y todos comenzamos a aplaudir. Me sentía algo estúpido ¿Cómo pude pensar que a Sergio le había ido mal? Es decir, es Sergio, el cerebrito. Estaba muy feliz por él y se lo di a demostrar dándole un fuerte abrazo. Al terminar la clase, me puse a recoger mis cosas para salir hacia a la clase de ese profesor que nunca puedo recordar su nombre, pero que es malo, muy malo. Cuando terminé de ordenar mis cosas, me fijé que ya no había nadie, hasta Sergio había salido del salón y me apresuré para salir. -Al parecer no me vas a felicitar -dijo una voz muy conocida que aunque era hermosa, para mí ya era un tanto insoportable. -¿Porqué tengo que felicitarte? A mi parecer es tu deber tener buenas calificaciones -dije friamente mientras me comencé a caminar. -Espera -dijo mientras sujetó mi mano izquierda. Se sentía calido y agradable -Sé que aun estás enojado -dijo mientras me daba esa sonrisa tan hermosa que siempre hacía ¿No le dolerá la cara de tanto sonreír? -No sabía que te enojarías tanto por no dejar que tu noviecito se quedara con nosotros ese día. -Él no es mi novio -dije poniendo mi cara seria. -¡Albert! -Me grita Alphonse desde lo lejos que ahora se viene acercando. -Hablando del rey de Roma -susurró Demian en mis oídos con una sonrisa. -Hola Alphonse -dije con una sonrisa un tanto vergonzosa. -Hola -dijo cambiando su sonrisa al ver a Demian conmigo -Debemos apresurarnos para que el profesor no nos deje fuera. -Si, vámonos -dije soltándome de Demian y dirigiéndome hacia Alphonse. -Espera -dijo volviendo a sujetar mi mano. -Ya debo irme, suelta mi mano -dije forzando un poco. -No, debes escuchar -dijo apretando más fuerte. -Oye suelta su mano -dijo Al y separó nuestras manos de un solo jalón -Es hora de irnos -tomó mi mano y comenzó a caminar. -No estaba hablando contigo -dijo Demian quien se adelantó en frente y tomó mi mano libre. Genial ahora estaba entre dos personas. -Suéltalo -dijo Alphonse. -No, suéltalo tú -dijo Demian como si en verdad estuviera dando una orden. -Soltaré sólo si él me lo pide -dijo Alphonse y volvió a sonreír. Con esa sonrisa que a gritos decía: "Violame, me dejo" y que no podía negar lo mucho que me gustaba. -Muy bien. Yo esperaré que él me diga lo mismo -dijo Demian haciéndome volver en sí -Dile que te suelte -me miró serio. -¡Ambos suelten mis manos ahora! -Grité safando mis manos de ambos -No soy un trapo. No tienen derecho a darme órdenes, por mí ambos pueden irse al infierno -dije enojado -Y permiso, tengo clases y me voy- terminé de hablar y comencé a caminar. Estaba muy enojado ¿Cómo se atrevieron a ponerme en esa situación? Son unos idiotas. Ahora estaba tarde y en clases de matemáticas, con ese profesor tan fastidioso -Gracias universo, te debo una -dije dentro de mí. Al llegar al salón, la puerta estaba cerrada. Con el más grande miedo, toqué la puerta y esperé un segundo hasta que alguien la abrió. Era el maestro. -Joven, mi clase empezó hace diez minutos- dijo el maestro con una cara intimidante. -Y...yo, este, pues -tragué saliva -Tuve un percance y se me hizo tarde -dije tratando de defenderme. -¿Qué le pasó? -Preguntó el maestro dejándome sin habla. -Con permiso -dijo Al, que ya había llegado. -No puede entrar joven. Nadie entra tarde a mi clase -se dirigió el maestro hacia los dos. -Pe... -Nadie, entra a mi clase tarde -me interrumpió el maestro y cerró la puerta del salón. Este no era mi día, definitivamente no era mi día. Me dirigí a la cafetería que estaba cerca de la facultad de tecnología y me senté a esperar que inicie mi siguiente clase. Estaba enojado, muy enojado -Maldito Demian, maldito Al -dije en voz baja. -¿Maldito yo? -dijo Alphonse mirándome extraño con su típica linda sonrisa y mis mejillas se calentaron al mirarlo a la cara. -Pues, este...yo -no podía decir nada concreto. -¿Si? -volvió a mirarme así. -Estoy enojado contigo. Por tu culpa me dejaron fuera de clases. -¿Mi culpa? -Preguntó preocupado con cara de niño bueno, mirándome a los ojos para hacerme caer. Caí. -No sólo tu culpa -dije tomándole la mano -también es culpa de el otro estúpido ese -dije y el me volvió a sonreír. -Lo siento Albert -dijo mirándome fijamente a los ojos con esa sonrisa encantadora que sólo él tenía. -No te preocupes -le Sonreí -Sólo no lo vuelvas hacer. -¿Y qué haremos? -Me preguntó. -¿A qué te refieres? -pregunté con cara de extraño. -Tenemos dos horas libres antes de que los chicos salgan de clases. Podemos hacer cualquier cosa -dijo y volvió a sonreír. -Bien ¿Y qué quieres hacer? -Pues en realidad contigo quisiera muchas cosas, pero por ahora me conformo con pasear por el campus -dijo provocando que mis mejillas se calentaran full. Ambos nos levantamos de la mesa y comenzamos a caminar hacia los alrededores. El día estaba radiante, el sol brillaba sin que ninguna nube impida su esplendor. Alphonse era lindo, muy lindo y era más que claro que quería algo conmigo. Talves debería hacerle caso a Sergio y darme una oportunidad. Aunque me hubiese encantado que quien estuviera así conmigo fuese...bueno, no importa. -¿Irás a la fiesta de esta noche? -Preguntó Al haciendo que salga de mis pensamientos. -Pues Sergio ha hablado conmigo y si, iremos. Aunque no soy muy de fiestas que digamos. -dije con sonrisa tonta. -Me gusta tu sonrisa. Es muy inocente, eres adorable -dijo y ya no sabía si tenía mejillas o bolsas de lava en la cara. -Gracias -dije sonriendo -Tu sonrisa también es hermosa. -Gracias, tú puedes ser el motivo de cada una de ellas -dijo y tapé mi rostro. El corazón aceleraba sin ritmo alguno. Él se acercaba a mi, sus labios se aproximaban a los mio... -¡No! -eché hacia atrás con la cara entre mis manos. -No entiendo -dijo confundido -¿Acaso no te gusto? -No es eso -dije moviendo mi cabeza de un lado a otro -Eres muy lindo. Eres hermoso, es sólo que no me siento preparado para estar con alguien en estos momentos. -dije a toda sinceridad. Quería hacerle caso a Sergio y darme una oportunidad con alguien, y Alphonse era él más indicado de todos aquellos que había conocido en la universidad. Alphonse me miraba analizando mi rostro, su sonrisa ya no estaba. Era como si intentaba buscar una respuesta a lo que acababa de decirle -Está bien -dijo haciendo que su sonrisa aparezca -Esperaré. -Gracias por entender -sonreí tomando su mano y luego le di un fuerte abrazo. El tiempo pasó muy rápido. Cuando volvimos a la cafetería, Sergio y los demás ya estaban sentados en la mesa habitual y nosotros nos acercamos. -¿Porqué no fueron a la clase de matemáticas hoy? -Lanzó Sergio su pregunta al vernos llegar. -En mi país primero se saluda antes que nada -dijo Alphonse con una sonrisa chistosa. -¿Enserio? Que país más educado -dijo Sergio usando su poder sarcasmo -¿Porqué no fueron a la clase de matemáticas? -Volvió a preguntar con cara seria. -¡Si fuimos! -dije con el rostro entre las manos -El profesor no nos dejó entrar. -Si, porque llegaron tarde -dijo Steve entre risas. -¿Porqué llegaron tarde? -Preguntó Sergio sin quitar esa cara esa cara de seriedad. -Te cuento luego -dije cortante. Sergio analizó mi rostro y entendió el mensaje -Está bien -dijo mientras volvió a sonreír. -¿Ustedes están saliendo? -Preguntó Javier haciendo que me mis mejillas y dos bolsas de lava no tuviesen diferencia. -No -dijo Alphonse con voz calmada, aunque estaba rojo. Al parecer no era el único que se sentía incómodo con esto . -Yo pensaba que sí -dijo Steve mientras bebía un refresco. -No estamos saliendo -afirmé con voz firme y cortante para que el tema terminara. -Entonces ¿Todos iremos a la fiesta? -Preguntó Sergio para cambiar totalmente el tema y lo miré con cara de "Gracias, te amo" que entendió de una ves. -Yo si -Afirmó Javier. -Y yo -dijo Al -Yo también -dijo Steve. -Muy bien¿Dónde nos encontraremos? -Pregunté para participar en la conversación. -En la entrada principal a las 9 de la noche -Respondió Sergio y todos estuvieron de acuerdo. -Genial -dije. Miré el reloj y me levanté de la mesa -Ya me voy , no quiero perder otra clase -terminé de decir y todos empezaron a reir mientras yo me alejaba. -¡Albert! -Gritó Sergio para que lo mirara -¡Sacaste diez en matemáticas. Fuiste el único con diez -terminó de gritar y yo solo sonreí. Al parecer no todo había sido malo en esta mañana. Holaaa!!! ¿Qué les pareció el capitulo? A mi me gustó. Alphonse fue rechazado :( ¿Porqué Albert persona a Alphonse pero a Demian no? Ahora es que las cosas se ponen buenas. No se olviden de comentar y votar.  *-* Adiós 
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