*Editado La investigación avanzaba a pasos de caracol, no había nada que pudiéramos hacer sin la autorización de los agentes de Uribia y ellos no veían nada extraño en todas las pruebas que supuestamente teníamos. Las chicas habían estado actuando de lo más normal, una iba a la universidad y estaba haciendo una carrera normal y la otra estaba administrando una boutique, así que la policía no creía que estuvieran secuestradas. Simplemente decían que las chicas no se querían comunicar con nosotros y de pronto tenían una razón de peso para haber tomado esa decisión. No había nada que incriminara a Ramón ni tampoco evidencias de que hubiera un secuestro ni maltrato de parte de nadie. Si habían recibido algunos informes de parte de algunas clientes de la boutique que mencionaban que a veces

