Volví a caminar en círculos, eran más de las doce de la noche, ya no había nadie en la habitación más que mi familia o sea mis hermanas menores y nadie más. Tome una bocanada de aire, aun no podía creer que mi madre habia tenido una recaida, se suponía que estaba bien, se suponía que todos aquellos medicamentos estaban haciendo efecto. Mi mirada recorre todo el lugar, mi corazón se parte al ver a mis dos hermanas echadas en las sillas del hospital tratando de dormir, ellas no se merecen esto, ellas no merecen estar aquí, no merecen a ese hijo de puta de padre que tenemos. Eli, mi hermana mayor se encuentra en otra silla aparte esperando que el medico salga, Meli se encuentra sobando la cabeza de Lisa mientras que ella trata de dormir, mientras que yo estoy parada esperando que el medico s

