—¿Qué ha pasado? —Sora miró a Sibel que tenía lágrimas en los ojos, cuando Iván llegó a la camioneta y la abrió con urgencia. Él tocó su mejilla rasguñada y su ceño se frunció. —Sibel… —ella parpadeó tratando de contener sus emociones, y negó. Se sentía una imbécil por parecer que estaba así por la pelea, le importaba una mierd@ los golpes de hace una hora, porque lo que le había dicho Sora, la había dejado completamente fría. —Habla maldit@ sea… ¿Qué ocurrió? ¿Mila te atacó sin más? Sibel asintió y luego miró a Sora. Se secó las lágrimas de inmediato e intentó decir algo. —Creo que… creo… —¿Qué te ocurre? —Iván tomó su rostro y luego miró a Sora—. ¿Qué le pasa? Sora negó totalmente, serió y Sibel tomó las manos de Iván con urgencia. —Yo… lo siento Iván… —Sora apretó su m

