Cuando era niña, me visualice como huérfana —eso era— mis padres se habían marchado, murieron cuando apenas tenía uso de razón, siendo así que los pocos recuerdos que yacían en mi mente, eran fugaces, apenas existentes. Siendo así, que no me paraba de preguntar sí mi vida sería diferente, si mis padres hubieran estado ahí, desde siempre hasta el día de hoy, si algo del destino pudiera afectarle, y en un abrir y cerrar de ojos mágicamente estuvieran aquí, pedía ese deseo, día tras día, al borde de la ventana de mi habitación, rogaba a cada una de laa estrellas, que ellos volvieran. Le di demasiada atención, o quizá no, quizá fue poco mi interés por seguir, por pasar página, ¿esto era superable? Posiblemente, sí. ¿Lo superaría? No lo sabía aún. Miré el semáforo, después solté un suspir

