Estaba demasiado perdida en los ojos de aquel chico como para saber qué decir. Su voz no paraba de sonar en mi cabeza, rebotando de un lado a otro, estaba demasiado segura de haber escuchado antes esa voz, se que es lógico, suelo ir ahí a estudiar con Gemma, en epoca de examenes, seguro que he escuchado su voz de fondo pero no se hay algo en su voz que no deja que salga de mi cabeza. —Simon—comentó Matteo acercándose al chico y dándose un abrazo de hombres. Gemma se puso a mi lado. —Por fin aparece el misterioso compañero—me dijo mi amiga. La mire. —¿Ese es el compañero de piso?—le pregunté sorprendida. Mi amiga me miró. —Le dije a Matteo que fuera decente—comentó. La mire. —Es guapo—le susurré y mi amiga me miró alzando una ceja. —A ver si se te olvida tu querido Peter—me dijo.

