En ocasiones me pregunto si volar es posible, me pregunto si saltar de un acantilado, me daría alas. Desearía tener alas, cerrar los ojos, huir e irse lo más lejos que pudiera de estas ciudades. No me gusta que las cosas me duelen, no tanto como lo hacen hoy. En ocasiones me gustaría dejar de pensar y de sentir, de irme a otro mundo, a un lugar en el que nada duela, un mundo en el que las cosas sean sencillas, me gustaría que las cosas sean fáciles, que luchar no doliera tanto. ¿Puedo dejar de luchar? No se si es correcto que deje de luchar, que deje de ayudar a las personas que me quieren, que deje de ayudar a esas personas que me hacen felices los días tristes, esas que siempre están ahí, esas que me dan esperanza, quizás son las que me dan esperanzas a seguir pero eso no quita el eno

