Respire. No se podía vivir sin respirar por mucho que quisiera, tenía que vivir por mis hermanos y la gente que me quería. Gemma se mudó a mi casa, sus padres no pusieron muchos problemas, vino y ya. Matteo aunque aún no estaba graduado, era muy bueno como tal, no voy a negar que me ayudaba demasiado. Tras varios meses, dos para ser exactos, mi hermano volvió a casa y hoy estábamos en el juzgado para que un juez me dijera si me dejaba quedarme con mis hermanos o nos iríamos cada uno por su lado, rezaba con todo mi ser para que nos quedáramos juntos, nos teníamos que quedar juntos, habíamos perdido demasiadas cosas en la vida, habíamos perdido demasiadas cosas, desde nuestro padre, a nuestra madre, quizás uno era demasiado doloroso y el otro no, no les quitaba su valor pero el dolor est

