Nicolás Santorini Al salir de casa de mi abuela los dos vamos en silencio, le abro la puerta del auto, ella sube y manejo hasta el penthouse; una vez afuera del edificio decido Iniciar una conversación sobre cosas que he venido pensando en todo el camino y que tengo atoradas en mi garganta, necesito armarme de valor y hablar o si no de qué manera voy a iniciar o van a mejorar las cosas entre nosotros. No puedo pretender que todo se dé por obra y gracia del cielo, estoy seguro de que con ella las cosas no funcionan así, le gusta que yo actue para bien o para mal, sé que le gusta porque eso hace que mínimo ella sepa en donde está parada; creo que a cualquier mujer le gusta eso, pero de verdad que no sé bien por donde empezar. — Ana, no se como hacer esto, ¿Podrías por favor no hacerlo más

