Anastasia Persy Mis sueños se estaban cumpliendo, se estaban haciendo realidad; justo ahora estaba en el penthouse dentro de mi habitación con un hombre gigante, con un moreno papasito musculoso de ojos verdes y corte militar firme, completamente firme de los pies a la cabeza, arrodillada en la cama viendo cómo se toca exhibiendo su cuerpo para mí. Si yo creía que vestido era un espectáculo, desnudo lo es mil veces más, Nicolás santorini es fuego, es deseo y se convertirá en mi comida favorita. Se acerca a mí nuevamente, nos fundimos en un beso delicioso; estoy amando esos besos apasionados. De a poco le he ido agarrando el ritmo, estamos los dos igual de prendidos y con nuestras mentes conectadas y sabemos lo que quieren. Este no es sexo por contrato, esto es hacer el amor, él me está

