Capítulo 3
Un Mes Después...
Han pasado algunas semanas más, la verdad es que he estado intentado tranquilizarme un poco sin embargo eso no ha sido posible.
Noche tras me la paso llorando debido a eso una frustración recorre todo mi cuerpo, sinceramente creo que eso no desaparecerá hasta que no haya hecho justicia.
Por eso es que desde hace unos días antes, he tomado la decisión de encontrar la verdad por eso mismo es que ahora estoy recibiendo mis papeles falsos ahora soy Melissa Valero.
Melissa Valero, sinceramente esconder mi verdadero apellido duele mucho, sin embargo sé que es sumamente importante hacerlo.
—Gracias–tomo esos papeles.
—Es un placer me gusta ayudar a los amigos de Paul—menciona ese chico.
Sonrío sutilmente, después de eso le doy un par de billetes y salgo de ese lugar.
Según información por redes, la empresa está buscando una secretaria para el jefe, juro que esa seré yo.
Estoy tan segura de quedar que he usado otro poco de dinero para contratar algunas chicas y hacer que las demás aspirantes a ese puesto salgan despavoridas.
Llego y hay una fila larga de chicas, rayos son muchas aunque también en esa misma fila están esas chicas las cuales contrate.
Ellas enseguida me guiñan el ojo y optan por murmurar entre ellas.
—Saben que chicas, tengo que decir algo que recién me acabo de enterar—menciona una chica morena.
—¿Y de qué te enteraste?—contesta una pelirroja.
—Qué este lugar no es como lo pintan, si no al contrario primero te dicen que las prestaciones, el sueldo y el ambiente es muy bueno, pero poco después te fijan el sueldo conforme a tus actividades diarias y si son mucho menos terminan bajando ese sueldo a menos de la mitad, ah y sin contar los malos tratos del jefe dicen que es un hombre despiadado y sin escrúpulos según afirmaciones de una de su ex empleada ese idiota hizo que ella terminara en terapia y sin familia ya que las hacía trabajar hasta muy tarde—suspira—Por mi bien me largo y ustedes deberían hacer lo mismo.
—Tienes razón vamos, no quiero terminar en terapia —ella me ve y me sonrie despistadamente.
Después de eso salen una larga fila de chicas detrás de ellas, algunos segundos mas y salen otras chicas más.
Casi logro que se vayan todas en cambio solo quedan cinco chicas más espero ganar el puesto la verdad es que no tengo experiencia en ser secretaria.
Una hora más tarde...
La fila avanza solo queda una chica más, espero algunos minutos más hasta que a ella le entra una llamada la misma que hace que salga corriendo de ahi, algo confundida volteo a ver hacia donde va.
—¿Y la otra chica?—menciona una chica rubia.
—Solo quedo yo—levanto mi mano.
—Siga por favor —sigo sus pasos.
Minutos más tarde...
—Aquí dice que tiene experiencia ¿Dónde ha trabajado?—pregunta mientras me ve fijamente.
Rayos, no se qué decir, sin tan solo supiera que todo lo que dice en ese currículum es mentira.
—Eh yo—miro hacia todos lados.
—¿Si?—alza una de sus cejas.
—Señorita River el jefe manda a decir si ya tiene una respuesta —interfiere una persona detrás de mis espaldas.
Trago grueso, maldita sea ni sé que decir.
—Enseguida le tendré una respuesta.
—De acuerdo con permiso—cierra la puerta.
—Muy bien, en el transcurso del día o de hoy si queda en el puesto se le llamara, se puede ir.
Respiro con alivio cuando escucho eso, menos mal que no exigió alguna respuesta.
—Si claro—me levanto de la silla y salgo de ese lugar.
Camino sin detener mis pasos si no hasta que en la entrada topo con alguien, un vaso de café cae en mi ropa, seguido de eso levanto la mirada y es un chico el mismo que se parece al que vi aquel día en el gimnasio.
Solo que esta versión es elegante y sofisticada.
Pestañeo un par de veces hasta que él exhala un poco molesto.
—¿Te puedes fijar por donde caminas?—se atreve a decir tal cosa.
Por un momento lo miro indignada hasta que me toca a mi hablar.
—No perderé el tiempo con una empleada, vamos tengo mucho trabajo—pasa por un lado de mi y se va.
¿Qué? ¿Y mi vestido? Maldito arrogante, pero estoy segura de que era ese chico aunque su comportamiento no es nada parecido al de aquel día.
Volteo a verlo y noto como entra al ascensor el cual lleva a los pisos de los jefes claro debe ser algo de aquí ¿Pero qué?
En fin restando importancia a eso, salgo de ahí toda empapada de café.
Maldito tirano pero juro que si te veo te haré pagar por este vestido.
Aprovechando que estoy en la ciudad, me dispongo a ir algunas plazas cerca y tomar algunas fotos.
Al día siguiente...
Son las siete de la mañana, recién y he estirado mi espalda y cuello.
sSeguido de eso un bostezo se aproxima sin embargo es interrumpido por el sonido de mi celular el cual tomo enseguida.
—¿Si? ¿Señorita Valero? Soy la chica de recursos humanos de la empresa que ayer pidió trabajo ¿Me recuerda?
—Si claro dígame por favor—me levanto de la cama.
—Usted ha sido contratada, por favor ¿Podrías empezar hoy mismo hay mucho trabajo?
—Claro que si —contesto emocionada —Hay estaré pronto —cuelgo la llamada.
Me levanto enseguida de la cama, si, lo logré, logré entrar ahora solo me queda buscar pruebas en contra de ese tipo si es necesario me meteré hasta en su misma casa.
Una hora después...
Estoy llegando a la empresa, nuevamente antes de entrar tomo un poco de aire, debo hacerlo si quiero hacer justicia.
la señorita River encargada de recursos humanos me recibe encantada.
—Hola me alegra que hayas venido por favor toma asiento—me señala una silla.
—Hola—contesto a su saludo.
—Aquí tienes tu gafete, tu lista de tareas, indicaciones y las llaves necesarias, lo demás se te irá dando conforme vaya pasando tiempo, ah y serás la asistente del joven _____(Buscar nombre) o leer si hay uno)
¿Qué? pero si él no es... Ah maldita sea.
—Disculpa pero ¿El puesto no era para ser asistente del señor Heriberto?—sueno un poco confundida.
—Así era al principio sin embargo por cambios en la empresa se eligió a otra asistente para el señor, por lo tanto tú quedas como asistente de su hijo es decir el joven ____Como verás se abrieron otras ramas así que estarás en el área de publicidad con el joven al mando.
Maldita sea, no puede ser aunque no esta nada mal, al menos debo ser agradecida con el universo que estoy aquí, total es su hijo al que voy a asistir, en vez de quejarme lo tomare como una ventaja y así pasaré como desapercibida asi nadie sospechara de mi
Sonrío en cuanto la señorita River termina de hablar, tomo todas esas cosas para después seguir esperando indicaciones.
—Ahora por favor sígueme—ella avanza.
Sigo sus pasos hasta llegar a una oficina enorme.
—Aquí es la oficina del joven por favor haz bien trabajo él es muy difícil de entender—me sonríe con amabilidad.
Asiento en tanto miro como ella sale del lugar.
Miro a mis alrededores, a pesar de que esta oficina es hermosa le falta luz, tomo el control y abro esas persianas estas en cuanto terminan de abrir escucho como alguien entra.
—Maldita sea ¿Por qué hay tanta luz?—ese chico cubre sus ojos.
Volteo a mirar y cuando veo que él quita sus manos de su cara me doy cuenta de que es ese arrogante.
Frunzo el ceño ya que a él también hace lo mismo.
¿Quién eres y por qué abres las persianas?—camina hacia mi.
Ese arrogante se atreve a quitarme el control.
—Soy su nueva asistente y ¡No me grite! —respiro con enojo.
Así que tú eres el hijo del idiota que asesino a mis padres, juro que te haré la vida imposible, amaras tanto mi trabajo que nunca querrás deshacerte de mi.
Prometo hacer bien mi trabajo lo que no prometo es que tu vida con mi compañía lo sea yo me entiendo.
—¿Cómo dijiste?
—Que no grite aquí estoy parada frente a usted—sigo viéndolo con enojo.
—Yo grito cuando a mi se me de la gana, a mi ninguna empleada me va decir que hacer —me alza más la voz.
—¿Ah si? Pues busque otra digo si es que quedan por entrevistar, a lo que se aquí los jefes tienen fama de ogros despiadados, nadie va querer trabajar con un arrogante como usted, pero si quiere intente ¿Me voy? al parecer hay mucho trabajo.
Él aprieta su mandíbula y después relaja el ceño.
—Por ahora ganas pero te voy a demostrar que no eres indispensable al menos para mi.
—Eso lo veremos —alzo las cejas sin dejar de ver esos ojos cafés.