Cuando las luces bajaron el baile habia comenzado y ella ya habia sido exhibida a más de una persona aquella noche —¿Piensa que denigrándome asi va a lograr algo? —No. Tu al parecer no pareces tener dignidad. O sentido de lo honorable. Ella regreso a mirarlo furiosa — me tienes amarrada de una correa al cuello. ¿Piensas que eso demuestra algo? ¿Crees que me importa que me humilles a ojos de todos esos altos mandos petulantes? ¿Por qué me importaría? —Solo te recuerdo lo que una vez fuiste y jamás volverás a ser. —dijo mirando a la gente bien vestida de la nobleza —Al menos en este reino, jamás significaras mas que nada. Tu existencia es nula. Eres basura comparada con cada persona aquí. Menos valiosa que una piedra que sostiene una puerta. —Soy un accesorio que bandereas en la cara

