Matías...... Siento sus dulces labios besando mi pecho, eso sin que ella siquiera sea consciente me enloquece aún más, y más, Marián acaricia con sus delicadas manos mi pecho, mi cuello, mi rostro, estoy ahora mismo tan cegado, me siento tan caliente, no puedo creer que al fin se llegó el día de hacer el amor con la mujer a la que amo, acaricio cada parte de su cuerpo, mis manos tocan su suave piel, ella es perfecta, mi Diosa, la perfección hecha mujer, cuanto te amo Marián, cuanto te deseo preciosa. Me coloco entre sus piernas, abriéndome paso con cuidado, pues sé que quizá para ella no sea tan sencillo, paso por cosas que te dejan marcado para siempre, pero veo en su mirada confianza, la que deposita en mí, cuando siento que se pone algo rígida la beso de nuevo, pero ahora parece más r

