En cuanto me adentré en la mansión Conti, supe que era el momento de cambiar de aspecto.
No quería que Lorenzo me descubriera aún y cómo este lugar es grande y estaba desierto, decidí esconderme detrás de un jarrón gigante y cambiarme de ropa.
No tarde en quitarme la camisa y los pantalones negros y revelar lo que llevaba debajo, un vestido rojo ❤️
Estaba ligeramente arrugado por estar aplastado bajo mi atuendo, pero no me importaba.
Una vez que termine, escondí la camisa y los pantalones dentro del jarrón antes de echar un vistazo al gran palacio, así que aquí era donde vivía el imbeci.
¿ porque tuvo que destruir mi vida cuando tenía un hogar perfectamente agradable, Porque tuvo que destruir mi sustento cuando podía comprar más de esos terrenos en cualquier parte del mundo.
Cuanto más pensaba en ello, más aumentaba mi furia, Lorenzo Conti me había perjudicado a un nivel muy alto y no había forma de que se saliera con la suya, si podía permitirse vivir en una mansión entonces podía devolverme mi terreno, me debía eso.
Y si no estaba de acuerdo incendiaria esta casa, destruiría su vida si fuera necesario, intentando controlar mi rabia pero sin conseguirlo, traté de buscar a la personas que vivían aquí más concretamente a Lorenzo Conti.
Me hizo sufrir en el frío mientras él vive aquí en este lugar cálido y acogedor ¿ que tan egoísta podía ser, en cuanto lo encontrara le daría una bofetada exactamente lo que necesita, asegurándome de mantenerme oculta me escabullí por la mansión tratando de escuchar algunas voz, pero todo estaba silenciando igual que el hombre que había venido a buscar.
Me había equivocado, no había nadie aquí si Lorenzo no vivía aquí, donde estaría, aunque había podido engañar fácilmente a los guardias esconderme detrás de los arbustos no había sido fácil sobre todo cuando sentía que me iba a morir de frío y mi vejiga se quejaba cada pocos segundos, me moví de lado a lado pero era como si no existiera ni un alma en este lugar extremadamente bonito.
Si mi viaje hasta aquí iba a ser un desperdicio mi cara seria la primera que vería Lorenzo por la mañana, me quedaría esperando fuera de su oficina si se diera el caso, pero de ninguna manera iba a dejar a que me ignorara.
Sabía que en realidad no necesitaba el terreno que acababa de comprar, porque era rico y su familia era dueña de este palacio enorme, tenía que devolverme lo que me ha robado.
No se pueden tener nuevas ideas de negocio todos los días se necesita mucho trabajo e inversión, fue mientras dejaba que mi rabia se consumiera a fuego lento que escuché un sonido y no de solo una voz sino múltiples, como si hubiera una pequeña reunión, y parecía venir de una puertas grandes bastante extrañas.
Rogando para que Lorenzo estuviera aquí, me dirigí a las puertas y las abrí de golpe antes de entrar, y lo que vi no hizo más que añadir más odio dentro de mi, desde mi punto de vista parecía una cena familiar, 2 parejas estaban sentados en lo largo de una larga mesa de comedor, en la cabecera de la mesa estaba un hombre de aspecto maduro, mientras que un chico de unos 17 años y algunos otros niños estaban presente en el comedor, pero fue el hombre sentado con el ceño fruncido en su increíble rostro el que realmente me hizo desear matarlo para poder desfigurar su cara con esa belleza.
Lorenzo Conti se encontraba sentado con su familia, riendo y hablando como si no acabara de destruir la vida de alguien como si no hubiera tomado mi medio de vida y lo hubiera aplastado bajo sus pies y excavadoras, tenía que pagar por todo esto, tenía que pagarme.
Estaba tan cegada por la furia que no me di cuenta de lo que estaba haciendo hasta que un sonido agudo atravesó la sala y me di cuenta que había abofeteado a Lorenzo con fuerza en la cara
Se lo merecía.
Hijo de puta asqueroso, como haz podido hacerme esto como te atreves a destruir mi vida, grite muy enojada fulminándolo con la mirada, sintiéndome satisfecha mientras su mejilla se enrojecía, debía dejar mi huella en el igual que él había dejado su horrible marca en mi vida, su familia sabía la clase de persona que es este bastardo, lo criaron para que fuera así
Disculpe, dijo el hombre maduro sentado en la cabecera de la mesa, con su voz cortó la espesa tensión de la sala, ¿ Quien eres tú y cómo te atreves a entrar a mi propiedad y arruinar una agradable cena familiar?¿Quien te ha dejado entrar ?
Mire al hombre que supuse que era el padre de Lorenzo, no necesito el permiso de nadie para ir a ningún lado, sobre todo después de lo que esté le di un jalón a Lorenzo desalmada criatura me ha hecho.
El silencio se extendió por toda la sala pero no me importó sólo estaba aquí para una cosa y no me iría hasta conseguirlo.
¿Qué demonios estás haciendo aquí?, No haz aprendido la lección Lorenzo finalmente hablo, olvide que tenia la capacidad de hablar, me burle, porque quien me tomaba por una damisela y en apuros?
Si crees que voy asentarme a llorar por lo que haz echo estás muy equivocado yo no perdono a lo que me hacen daño siempre me vengo gruñi.
El corazón me dio un hipo cuando dio un paso hacia mí como si pensaba a atacarme, Vete a la mierda y desaparece de mi casa, vete ahora y salva ese pedacito de dignidad que tuve la misericordia de dejarte, o te la quitare y te expulsare.
Si pensó que me acobardaría ante el, se equivoco Lorenzo no se da cuenta de que me había quitado todo, la dignidad que mencionaba no existía porque había sido demolida con mi sustento ya no tenía nada que perder, en lugar de retroceder, me le acerqué, estos ricos se creían dueños de todo el poder pero no sabían nada de la gente decidida de la gente que exigía justicia.
Haz lo que quieras Lorenzo Conti, no te tengo miedo no voy a retroceder y dejar que me pases por encima te lo dije, pude ver como si mandíbula se contraía como si estuviera rechinando los dientes, los músculos de su cuerpo se tensaron como si estuviera preparando para una pelea.
No sabía mucho de artes marciales pero había vivido en la calle, así que me podía aguantar si alguien se atrevía a atacarme, Maestresala!! Me sorprendió cuando llamo a su mayordomo, que iba a hacer?
Si señor me ha llamado, un hombre de un metro y medio de alto vino inmediatamente a situarse al frente de Lorenzo, vistiendo el característico uniforme de sirviente.
Genial, Lorenzo tenía marionetas por todas partes.
¿Quien dejó entrar a esta.. cosa? No conoces las reglas? Cualquiera que no sea de la familia debe permanecer fuera, donde están todas las personas y cosas no deseadas, Lorenzo me miro mientras decía todo eso, me hubiera reído si no estuviera tan enojada, si pensó que me sentiría insultada y que lloraría delante de él, entonces debería hacerle entrar en razón.
¿ Cuando se daría cuenta que yo no soy como otras mujeres que eran frágiles y lloraban por las cosas más insignificantes, había llorado mucho en mi vida.. no más.
Discúlpeme, señor, porque no sabía que había entrado en la propiedad m, me ocuparé ahora mismo de ella.
Me agarro del brazo con la intención de arrastrarme pero no lo ha conseguido ya que me le zafé de su agarre, No me toques, marioneta descerebrada! Estoy aquí para hablar con su jefe y no me iré hasta que termine dije, no voy a perder mi tiempo con alguien como tú espeto Lorenzo.
No tienes elección, no a menos que tú reputación te importe respondí como podía pensar que no lo arruinaría?
Arqueo una ceja, te atreves a desafiarme?
Como he dicho, nunca me echo atrás le mire a los ojos deseando que cediera, porque tenía que pelear.
La gente como él debería ser lo suficientemente inteligente como para saber cuando habían perdido una batalla supongo que era idiota.
Lorenzo guardó silencio durante un minuto antes de hablar, mayordomo he cambiado de opinión, no la saques de la mansión llévala al calabozo allí me encargaré de ella.
Se apartó de mí después de eso dejando a mayordomo seguir sus órdenes, esta vez cuando el mayordomo me agarró el brazo fue como si una banda de hierro me sujetase haciéndome imposible sacudirla.
No, no dejare que me haga esto Lorenzo tenía que hablar conmigo y tenía que hacerlo ahora mismo, suéltame!! Lorenzo, vas a hablar conmigo grite a todo pulmón mientras el estupído titere me arrastraba fuera del comedor, juro por Dios que te voy a matar si no me sueltas ahora mismo! ¿ A donde coño me llevas.
El señor Lorenzo me pidió que la llevara al calabozo, así que eso es lo que estoy haciendo respondió el mayordomo mientras comenzaba a guiarme por las escaleras.
Desearía que tú maldito y apreciado Sr Lorenzo te dijera que saltara de una torre para que me dejaras en paz, como puedes hacer lo que él te dice ¿ No tienes vida propia decisiones? No sabes la diferencia entre el bien y el mal ?
Me empezaba a doler la garganta de tanto gritar pero no me importaba quería perturbar La Paz de esta familia al igual que Lorenzo había arruinado mi pacifica vida ni siquiera le había echo nada.
El mundo ? que me rodeaba se oscurecía cuanto más bajábamos las escaleras parecía un abismo las escaleras parecían no tener fin.
Que encontraría al llegar al fondo, estaría encerrada aquí para la eternidad era eso lo que planeaba hacer Lorenzo, si me encerraba no podría llamar su atención y arruinar su vida como había prometido no no, no, podía dejar que este hombre me encerrara.
El Sr Lorenzo me paga generosamente por seguir sus órdenes, respondió el mayordomo.
Entonces estás dispuesto a hacer daño solo por el dinero, tienen razón cuando dicen que ir el dinero es tóxico puede hacerte hacer las cosas más indecibles m, murmure cuando por fin llegamos al final de las escaleras y mis pies tocaron tierra firme al llegar, cuando se tiene una esposa y dos hijos que cuidar, muchas personas están dispuesta a hacer las cosas más atroces, señora respondió antes de conducirme hacia lo que solo podía describirse como una celda.
La puerta enrejada parecía estar hecha de latón caro o de cobre o tal vez de otra cosa, no se me daba muy bien la química y por lo tanto no tenía muchos conocimiento sobre los metales, el mayordomo abrió la puerta y me empujó suavemente hacia el interior antes de cerrarla y bloquearla atrapándome dentro, estaba a punto de exigirle que ir me dejara salir pero no tuve la oportunidad porque Lorenzo bajo furioso las escaleras.
¿ Como llego tan rápido aquí, las escaleras eran larguísimas.
Daba igual me alegraba de que estuviera aquí porque ahora podría hablar con él, y si tenía que insultarlo para que siguiera aquí lo haría, mayordomo, puede marcharse yo me ocuparé de esto le ordeno que se inclino y se fue sin decir nada, lo sentí por el mayordomo los Conti le habían lavado el cerebro.
¿ Que significa esto ? ! Déjame salir ahora mismo! Sacudí los barrotes de las puerta, esperando que la vieja manufactura cediera para escapar, pero no, la estupida cosa nisiquiera se movió.
¿Cual es tu maldito problema? ¿ No entiendes que no eres nada para mi ? Pregunto mirándome directamente, Haz destruido mi local, ese es mi maldito problema y no podría importarme menos lo que pienses de mí porque, lo creas o no el sentimiento es mutuo, no perdería ni un segundo en hablar con un imbecil como tú si pudiera evitarlo, repliqué.
¡Déjame salir de aquí!
No puedo creer que te quejes y me haga perder el tiempo por un estupido Terreno, Crees que tengo tiempo para gente como tú y tus insignificantes quejas, soy un hombre de negocios y trato con gentes muchos más importantes, y en cuanto tu negocio, la destruí porque era tan inútil como tú.
Como se atreve a llamar a mi negocio sin valor, como se atreve.
Cuando destruya tu carrera, Lorenzo Conti, y recuerda mis palabras, entonces sabrás lo que se siente, tienes un negocio multinacional y un palacio por casa, y no sabes lo que es trabajar duro.
Eres un mocoso mimado que no conoce el significado del trabajo duro porque lo tienes todo en bandeja de plata, y lo siento por ti porque conocerás el valor de lo que tienes, pero me apiadaré de ti y te enseñaré exactamente lo que se siente cuando todo por lo que haz trabajado, se reduce a nada.
Te destruiré, Lorenzo Conti., y eso es una promesa, termine respirando con dificultades tras el largo discurso, Lorenzo sonrió como si mis palabras no le hubiesen molestado pero yo sabía que no era así, había rabia en sus ojos y supe que había tocado un punto débil.
Imbecil, tus palabras significan tan poco para mi como tu precioso negocio, y amenazarme solo traerá la guerra a tu puerta, estás segura de que quieres eso? Pregunto, acercándose a mi.
Si traes la guerra, entonces la ganaré afirme.
Lorenzo se encogió, muy bien si lo que quieres es guerra lo obtendrás, idiota eso es lo que exactamente lo que tendrás, y cariño yo nunca pierdo.
No me dio la oportunidad de responder se dio la vuelta y volvió a subir las escaleras.. dejándome sola en el sótano.