El acecho de Anton

2083 Palabras

El viento nocturno arrastraba consigo el eco lejano del bullicio de la ciudad, un murmullo lejano que apenas rompía la pesadez del silencio del mundo de Alondra. Sumida en sus pensamientos, caminaba con paso firme por la acera mojada, sus botas chapoteaban en los charcos que reflejaban el titilar de las farolas. La depresión la envolvía como un manto pesado, opresivo. Ajustó su abrigo con un movimiento mecánico, más por costumbre que por protección, pues el frío que se aferraba a la piel de su rostro no le importaba. La ausencia de Iramil era un peso que aplastaba cualquier otra sensación. Su pecho dolía, no por el clima, sino por la angustia que la corroía desde dentro. Desde que perdió su empleo, las noches se habían convertido en un tormento; pero desde el rapto de su hija, dormir se h

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR