Odio y debilidad

2717 Palabras

El sonido del timbre en la puerta quebró el silencio de la noche. Alondra, sentada en la mesa, sintiendo los ojos pesados de tanto llorar, había estado repasando una y otra vez los lugares que ha recorrido, los rostros de las personas a las que le ha preguntado si ha visto a su hija y a la niñera, sin encontrar una mínima pista, estaba perdida en sus propios pensamientos. La sombra de la desesperación se cernía sobre ella, y a pesar de que había recorrido casi toda la ciudad en busca de pistas sobre el paradero de su hija y de Lisa, no había logrado nada concreto. Nada que la acercara a la verdad. Un golpe más fuerte en la puerta la hizo saltar de su silla, y como reacción el corazón comenzó a latirle con rapidez. No esperaba a nadie. Nadie más que los secuestradores o alguien que pudiera

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR