—Sí, sí lo es, una cosa es que ahorre con los boletos del avión, pero otra muy distinta es que lo haga con el hospedaje, ni siquiera yo soy tan tacaño —dijo Donald. — ¡Pero si incluso me dejaste a mí en la clase turista! —dijo Valentina, mientras miraba fijamente a Donald. —Bueno, eso fue porque… bueno, ¿Para qué gastar en otro pasaje de primera clase cuando de todas formas, todos íbamos a llegar juntos? —dijo Donald, evitando el contacto visual con Valentina. —Tú… ¿No tienes vergüenza? —dijo Valentina, mientras miraba a Donald. —Me sorprende tu pregunta ¿Lo sabías? —dijo Anna, mientras miraba a Valentina, la cual le devolvió la mirada. —Bien, continuemos, tenemos que buscar las maletas, e irnos para registrarnos en el hotel —dijo Richard, quien empezó a caminar. —Ustedes vayan a bus

