Bruno no podía soportar otro minuto más, ya había aguantado demasiado esas dos semanas y sentía que si continuaba así iba a morir en cualquier momento. Además, por si fuera poco, el incidente en el restaurante lo había excitado más de lo que deseaba admitir, ya que a él le estaba comenzando a encantar cuando Dolly se ponía en modo agresiva. O quizás siempre le había gustado verla enojada solo para ver sus reacciones, pero hasta ahora era que lo comprendía. Y así los dos continuaban en medio de ese beso que, poco a poco fue subiéndose de tono al grado que Bruno descendió sus manos hacia el trasero de la chica para apretarlo con descaro, mientras Dolly lo acercaba mas a él, porque ella deseaba sentir el cuerpo del gemelo muy cerca del suyo. —Espera un segundo —susurra Bruno entre los labios

