Capitulo 17

968 Palabras
Stephen Derecha, abajo, izquierda otra vez, este tipo era más predecible que el anterior, ha logrado tocarme una sola vez en toda la pelea, solo esta y me retiro por hoy. Doy el último golpe directo a su mandíbula para dejarlo tirado en el suelo, la gente comienza a gritar mi nombre y siento que he retrocedido en el tiempo, bajo de la plataforma en la que me encontraba cuando una chica llega con una toalla para mí, le agradezco y me abro paso entre la gente que no deja de gritar, ¿perder? no era lo mío, y si piensas que perdí porque le imbécil era fuerte, te equivocas, lo hice por una única razón, y esa era Carther. La conocía tan bien que sabía que un poco de preocupación mostraría, puede decir que me odia, pero sé que en el fondo no es así. Tenía que entrar a su casa, a su cuarto, saber que con quien estaba. La compasión era parte de ella, sabía que no se negaría cuando me viera en ese estado. Perdí un poco de dinero, pero hoy gané el doble. Jack estuvo gustoso de aceptarme de vuelta, no había necesitado el dinero en mucho tiempo, con lo que ganaba gracias a el padre de Carther no necesitaba levantar mi trasero del sofá en años. Entre al pequeño espacio donde podía cambiarme de ropa para salir por la puerta trasera, las vendas que cárter había colocado ya no era necesarias, asique me las quite esta mañana al llegar a casa. Estaba todo desordenado, había botellas de licor por todos lados, Gabriela viene de vez en cuando a dejarme cosas, si...Gabriela siempre supo que estaba vivo. No pienses mal de mí, solo me ayuda a esconderme por un tiempo, solo la necesito para mantenerme al tanto de las cosas que pasan allá afuera. No he podido hablar con Ion, porque si lo hago significa informar a Alex, aunque tengo la sospecha de que Carther ha estado hablando demás. Hay algo en ella que es diferente, esta distinta, me gustaría creer que no me traicionaría, pero no estoy seguro de eso. El día que la vi en el bar, estaba hablando con ese chico Jared, parece estar buscando alguna oportunidad para olvidarse de mí, y eso me molesta a niveles que no puedo controlar. Pero me di cuenta que mi problema no era el, era Kian, no pude averiguar demasiado sobre él, solo sé que estudia medicina, tenía un hermano que murió cuando tenía dieciséis, un asesinato, su familia no es adinerada pero no viven mal. Sé que es un cabron, pero Carther sigue siendo demasiado inocente para verlo, me pregunto si habrá aprendido algo conmigo. -Aquí tienes tu dinero James, me alegra que repuntaras ¿vienes mañana? me haces ganar mucho dinero chico, no sabes lo feliz que me hace tenerte de vuelta -me palmeo la espalda con una sonrisa en el rostro, claro que le hacía ganar dinero, la mitad del publico aquí era chicas que solo venían para ver si tenían una oportunidad de acostarse con alguno de los tipos en el ring. - no lo sé, tengo cosas que hacer - tome el dinero y lo guarde en la chaqueta, me coloque la camiseta y pase las manos por mi cabello- te avisare si cambio de planes. -Está bien, solo no te alejes demasiado, sabes que para mí eres como un hijo - asentí y tomé mis cosas para salir del pequeño cuarto- gracias por el dinero, nos vemos pronto. En cuanto salí la misma chica que me había entregado la toalla estaba parada esperando, cuando me vio aparecer una sonrisa apareció en su rostro, se veía demasiado joven para estar aquí. -eh! ¿puedo hablar un momento contigo?  - mire al chica un momento, su falda negra con su blusa color rosa y su cabello recogido, vaya niña, nos que demonios hacia alguien como ella en un lugar como este- - Tengo cosas que hacer ¿qué quieres? - me detuve solo un momento para quedar frente a ella, no quería darle la impresión de ser alguien dulce, porque dentro y fuera del ring era el mismo cabron que vería. -Yo quería saber si. tienes tiempo libre o algo así - ¿o algo así? su inocencia me hubiera interesado meses atrás, pero ahora solo quería estar lejos de personas a las cuales podría corromper.  -No tengo tiempo libre, estoy algo ocupado ahora mismo, gracias por venir de todas maneras - me aleje para abrir el candado que aseguraba la puerta trasera del local. - Sofía dijo que tu querrías salir conmigo ¿hay algo mal conmigo? - voltee para verla, ¿había dicho Sofía? - ¿De qué hablas? No conozco a ninguna Sofía - me apresure a quitar el candado, para poder salir- -Ella dijo que, si te conocía, me ayudo a entrar, siempre te veía pelear, pero eres algo. Intimidante, asique dijo que si te hablaba luego de la pelea. - la detuve antes de que siguiera, ¿Sofía estaba aquí? -Creo que este no es el lugar para ti, deberías irte - salí de una vez por todas del lugar dejando a la chica a mis espaldas decepcionada, no me sorprendía, no era la primera. Camine rápidamente hasta el auto, si Sofía logro verme estaba en problemas, ¿cómo era posible? cuide cada movimiento que hice, no era posible que me encontrara. Conduje hasta la antigua casa en la que me quedaba, si Sofía creía que podía ganar en esto, estaba completamente equivocada, la última jugada siempre la hago yo, siempre... y será mejor que recuerdes esto. ¿Crees que no sé dónde está mi querido hermano? oh vamos cariño... por supuesto que lo sé, no tuve que usar demasiado mi cerebro para saberlo. Era simple, demasiado simple... si hay una debilidad de Stefano es confiar en las personas equivocadas, espero no sea la tuya...ahora déjame hacerte una pregunta. ¿Aun te atreves a confiar en mí?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR