-Carther? - la voz de Kian me hizo voltear a verle, y para cuando volví mi atención al desconocido, ya no estaba- Con quien estabas hablando? - me miro como si estuviera loca.
-Yo...- pasé las manos por mi cara confundida, no pude haberme equivocado, su voz, la forma en la que caminaba, tenía que ser el, ¿pero eso era posible? quizás mis ganas de verle, me hacían imaginarlo.
-Creo que tu deberías estar durmiendo- me di un pequeño empujoncito- anda, vamos adentro, está muy helado aquí afuera - voltee una vez más teniendo la esperanza de que aparecería otra vez, pero ahí no había nadie.
Kian volteo para ver hacia donde estaba colocando mi atención. - ¿qué pasa Carther? ¿que buscas? - menee la cabeza para despejar mis pensamientos.
-Nada, es solo que creí ver a alguien - suspiré rendida y entre al edificio.
Kian venia de uno de sus turnos, le pregunte si cuando me vio en la acera, vio a alguien conmigo, pero dijo que no, la luz de la calle era mala y apenas si podía ver mi silueta. Me conto que hoy había salvado a un niño de una peritonitis, parecía muy contento por ello, salvar vidas para él era enmendar los errores que había cometido en el pasado. Me invito a tomar un café, pero yo estaba demasiado cansada y confundida como para entablar una conversación ahora mismo.
Entre a mi piso despidiéndome de Kian. Cerré la puerta y dejé que la soledad me inundara, ¿había sido él? Si era el, ¿por qué no me hablo?, en todo caso, no teníamos nada que hablar él y yo, no había nada que salvar ni nada que arreglar, tal vez solo preguntarle porque, para de esa forma dejarlo ir de una buena vez.
Tal vez Ion sabía algo, aunque lo dudo, la última vez que hable con él, estaba tan desbastado como yo, solo que él, aun conocía a Stephen que yo destruí el mismo día que se fue. me gustaría tener la imagen del antes de saber toda la verdad, era... menos dolorosa.
Tenía que encontrar la forma de encontrar a ese chico otra vez, tenía que hacerlo por mi tranquilidad emocional, si no era el, solo sería una decepción más, pero sí lo era, por fin podría comenzar otra vez sin el en mi vida, porque no lo quería devuelta en ella, él estaba muerto para mí en todos los sentidos.
De pronto una idea vino a mi mente, una bastante estúpida, pero tenía que intentarlo, si el peligro lo trajo a mí, ya sabía cómo hacer que regresara, suspire cansada, puede que no funcionara, ni quiera estaba segura de lo que había visto. Tome rápidamente el teléfono, había una persona que me podía ayudar con esto, al segundo tono contesto.
- ¿qué quieres? ¿Viste la hora que es? - sabía que me arriesgaba a esto, de todas formas, era mi única opción-
-Alex...necesito hacerte una pregunta, sé que no hablamos hace bastante, pero...-
-Sin rodeos Carther, suéltalo luego- gruño contra el teléfono, se notaba que aún estaba medio dormido-
- ¿lo has visto? - mordí el interior de mi mejilla nerviosa-
- ¿a quién? Cátcher, enserio no puedes hacerme esa clase de preguntas escalofriantes a esta hora-
-A Stephen, yo. Creí verlo, hoy, estaba con unos tipos y él también estaba en el bar. -comencé a hablar sin parar conteniendo mis nervios-
- ¿y por qué crees que yo tengo la respuesta a tus dudas? ¿ahora si confías en mí? yo te lo advertí Carther... y no me quisiste escuchar, ¿por qué lo harías ahora? -
-Alex. por favor- guardo silencio un momento -
- Si termino con la cara morada por tu culpa juro que me las vas a pagar todas juntas Carther-
- ¿por qué me ayudas? - lo interrumpí-
- No puedo hablar ahora, te veo mañana, mándame tu dirección - corto de inmediato ¿lo decía por Sofía?, de seguro no le va a gustar saber que Alex me ayudara, era igual de rara que Stephen a ratos.
Me quedé dormida sobre el sofá con un montón de dudas en mi mente sin resolver, no era novedad desde que lo conocí a él.
Carlos llegó temprano con un par de cajas, pensaba mudarse de apoco, asique comenzó por traer algunas de sus cosas y ordenarlas en el otro cuarto.
-Saldrás? - me vio vestida, era raro en mi cuando tenía clases, generalmente estaba todo el día en pijamas-
-Sí. Tengo unas cosas que hacer - Carlos me miró raro-
- ¿Tu cosa que hacer? Co.…conociste a alguien? - dejo la caja sobre la mesa y se acercó a mí- es ese chico? Jared? -
Reí y me acerqué para despedirme de el- Sabes que no me interesa conocer a nadie por ahora-
- Mas te vale seguir así, tu siempre escoges idiotas que no te valoran - lo abrace fuertemente -
- Eres el único chico en este mundo en el que puedo confiar - me aparte tomando mis llaves- espero que estés aquí para cuando vuelva -
- ¿y no me vas a contar? - cerré la puerta dejándolo solo.
- Te quiero monito! - grité desde el pasillo.
Pensaba juntarnos en mi casa, pero no quería que supiera donde vivía, de alguna manera encontraba extraño que Alex siempre quisiera ayudarme, y más luego de la paliza que recibió por mi culpa.
Nos juntamos en el bar donde trabajaba Jared, a esta hora no estaba aquí, había trabajado toda la noche, por lo que llegaría más tarde.
Entre buscando alguna cara conocida, ósea, Zac o Jared, pero ninguno de los dos estaba, odiaba llegar y tener que esperar por alguien más. Tomé mi teléfono y me senté en una de las mesas, era bastante tranquilo a esta hora, en comparación a lo que ocurría en la noche.
- ¿Vas a tomar algo? -se acercó un chico para tomar mi pedido-
- una soda está bien, gracias - asintió y se fue hasta la barra para pedir mi soda.
Alex venía llegando en su auto, lo vi estacionar y bajarse con sus lentes de sol. Entró al bar buscándome con la mirada, hasta que dio conmigo.
Camino seguro de sí mismo hasta la mesa, se inclinó y beso mi mejilla para sentarse frente a mí.
-Tanto tiempo sin ver tu hermoso rostro Carther Wayne...- levanto su mano para llamar la atención del chico, pidió una cerveza bien helada y volvió su atención hacia mí- ¿vives por aquí ahora?
-Sí. Hace un par de meses, pensé que Sofía te lo había dicho - Río sarcásticamente y meneo la cabeza-
- A Sofía no la veo hace meses Carther- el chico llegó con su cerveza y mi soda, ¿cómo que no la veía hace meses? -
- Yo pensé que aún estaba contigo... digo, estaban bien - arqueo su ceja y tomó un poco de su cerveza-
- Si estoy aquí es sólo porque si Stephen llega a estar vivo, ahí va a estar Sofía-
Comencé a reír, ¿que tenía que ver Sofía con Stephen, ella siempre lo odio, no tenía sentido.
- Dudo mucho que Sofía este con el si llegara a estar vivo, ellos dos no se llevaban muy bien - Alex se inclinó un poco hacia mí con una sonrisa en su rostro-
- ¿Tú no eres más tonta porque no puedes verdad? - fruncí el ceño, ¿qué quería decir? -
-Encontré unos mensajes en su celular un día después de que ocurriera el accidente- lo mire sin entender nada, tal vez eran del chico que ...mierda-
- ¿James? - dije sin pensar, asintió y tomó otro sorbo- pero no es posible que… ella dijo...
- Bingo! ¿Enserio Carther? Que está mal contigo, era cosa de sumar dos más dos-
-Pero ellos nunca hablaron, algún saludo, algo, pero ellos...no es posible-
-Es bastante posible de hecho Carther...no sabes nada de la vida de Stephen, excepto lo que él quería que supieras ¿verdad? ¿Si quiera sabes algo de su familia? -
La verdad no sabía nada, sólo que tenía un hermano y un padre que negocio con el mío, es todo.
- Tiene un hermano...- dije confiada y tomé un largo sorbo a mi sofá-
- Que no es su hermano del todo... es sólo medio hermano, y de la familia de él no se sabe nada -
Esto estaba siendo demasiada información para mí cabeza, en un par de minutos había descubierto más que en toda la relación que tuve con Stephen.
- ¿Y porque quieres encontrar a Sofía? - dudo mucho que llegará a amarla.
- Por lo mismo que tu busca a Stephen, venganza.
- ¿por qué tu ibas a querer vengarte de ella? - termino el último sorbo de su cerveza y me miró serio-
- Sofía no es lo que tú crees Carther, me llevo tiempo conocerla realmente y de la "mejor amiga" que tú conoces, no es nada-
- Pero no entiendo, ¿qué relación tenían ellos dos? -
-Stephen fue el primer novio de Sofía, su primer todo Carther, ellos estaban juntos mucho antes de conocerte a ti incluso -