Diane Nunca en mi vida me había enamorado, pues viví la mayor parte de mi adolescencia en un convento, donde las personas que me tenían a cargo, bueno las que creí que eran mis padres me enviaron, supuestamente ellos me dijeron que esa era mi vocación, servir a Dios en la iglesia, y no afuera donde el mundo me podía corromper. En el convento muy pocas veces podíamos ver algún periódico o revista de farándula, pero un día de los que debíamos cooperar con las obras de caridad, había una feria de cosas hechas con materiales reutilizables en favor de una fundación de los niños de la calle, resulta que llegaron muchas personas a apoyar y por primera vez vi a Don Julio acompañado por una señora bien vestida y una chica que se le notaba de lejos que lo que menos quería era estar en ese lugar, a

