Georgia. Por la noche, cuando mi novio se marchó de casa y me encontré a solas con Erick decidí que era momento de tener nuestra charla de hermanos. Teníamos que estar unidos, eso nos haría seguir adelante con nuestras vidas y procesar mejor las cosas. Trabajo en equipo. —¿Entonces qué piensas de la noticia? —cuestioné con una mueca en el rostro. Erick bufó con desgano y volteó los ojos. —Que es una mierda. Se burló de todos nosotros y además se casará con la abuela de mi hija, quién también es madre de tu mejor amiga... Es una locura y más si pensamos en que ella era amiga del matrimonio ¿No le da vergüenza? ¿Cristina ya lo sabrá? —Pues si es una locura... No he hablado con Cristina, pero de haberlo sabido antes, ya me lo hubiese dicho —me encogí en mi asiento y reposé mi rostro

