Epílogo Varias semanas pasaron y el dichoso evento finalizó. No volví a hablar con Juan José desde esa noche y con Rodrigo, seguimos siendo muy amigos, porque en realidad siempre lo fuimos y me alegraba que fuera así, habría sido muy feo que hubiese decidido dejar de hablarme. Varias cosas habían cambiado. Hace unos días, abrí la cuarta franquicia, esta vez en otra ciudad, ahora había una también en Cartagena y planeaba en un futuro próximo abrir otras más por toda la costa y por el país, si llega a ser posible. Venía de regreso de Cartagena, después de la apertura, la cual fue muy buena y llegó muchísima gente. Venía de buen ánimo y escuchaba música de Soda Stereo mientras regresaba. Cuando ingresé a la ciudad, recibí una llamada de Jason, pero no me gusta hablar mientras conduzco, e
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