Al bajar, me esperaba en la moto y parecía realmente molesto. No sé qué podría estar pensando, pero conociéndolo y sabiendo que por su cabeza pasan mil cosas por segundo, sabía que debía contarle, al menos con respecto a mi familia. -¿Me ayudas?-Le dije con respecto a la caja. Asintió a regañadientes, yo no podía llevarla si iba a conducir. Llegamos a su casa un rato después y ni bien se bajó, se acercó y me miró, al quitarse el casco. -Sebas, yo… en verdad no te conozco.-Dijo tan molesto, que me sorprendió.-Somos novios, pero, ¿quién eres? No sé nada sobre ti, lo único que sé es tu lugar de trabajo, tu forma de ser, lo poco que me has dicho que te gusta y ahora, tus hermanos, que ni son tus hermanos, por dios. -Mmm.-Me bajé y me quité el casco.-Si quieres te cuento, pero tardaré bas

