Cuando abrí los ojos y me di cuenta que estaba en una habitación de hospital, supe que algo malo había sucedido, pero no podía en ese momento, dimensionar la gravedad de lo que había ocurrido. Ni bien terminé de abrir los ojos, vi a Moritz acercarse a mí y me dio un fuerte golpe en la cabeza. Lo miré confundido, no sé qué demonios hacía aquí, quién lo había llamado, pero luego vi a Danilo y a Jason, los tres me rodearon en la cama y me miraban, como si quisieran matarme. -Yo… ¿qué hice?-Pregunté dudoso. -Sebastián, ¿usted no se acuerda de lo que hizo?-Preguntó Danilo y negué con la cabeza.-Marica, por poco se muere. ¿Cómo carajos se le ocurre mezclar tanto alcohol con éxtasis? ¿no le salía más fácil tirársele a un carro en movimiento y ya? -¿Éxtasis?-Pregunté y por poco me incineran

