NICOLE (DOS AÑOS Y MEDIO ATRÁS) — Haré lo posible por estar presente para la cena la semana entrante. Tengo un viaje de negocios, pero espero estar aquí a tiempo. Será un placer conocer a tu familia. Después de un rato más, nos despedimos de Santiago, al que le prometí que estaría casi toda la semana durmiendo con él en su departamento. — Es un muy buen muchacho, hija —. Estábamos en el carro de vuelta mi casa. — Lo sé —. Sonreí sin apartar la vista del camino. — Creo que con él puedo estar tranquilo. Se ve que te adora —. Suspiró—. Ojalá hubiera tenido más tiempo para poder disfrutar más tu compañía. — Papá, solo me voy a casar —. Se me escapó una risita por lo bajo. — Lo sé, pero sé que cuando te vuelva a visitar vas a estar acompañada de tu esposo. — Pero, podemos seguir te

