Al día siguiente soy el primero en despertarme. Checo la hora y apenas son las diez. Me levanto y me cambio de ropa. Bajo a la cocina y me sirvo un vaso de agua. Mamá es la segunda en despertar. Y una hora después Cassie y papá. Desayunamos y cada quien regresa a su habitación. El día de navidad por lo general nunca hacemos nada. Recibo un mensaje de Iker, citándome en la cabaña y pidiendo que también lleve a Cassie. -¿Y los demás?-pregunto. Iker es el único que ha llegado. -Aun no llegan-bosteza. Se sienta en un escalón y apoya la cabeza sobre su mano. -¿A qué hora te dormiste?-pregunta Cassie divertida. -A las cinco de la mañana. Todavía había gente y mi papá me dijo que los anfitriones nunca dejan a sus invitados. -Pero si tu papá era el anfitrión-señalo. -Según él, toda la famili

