Estaba demasiado agotado para salir con Amelia, pero quedamos de vernos al día siguiente. En la escuela les conté a los chicos lo que paso y de que ahora los cazadores saben que soy lobo, no estuvieron tan felices por ello, pero debido a que soy primerizo, entendieron que no hubiera controlado el color de mis ojos. Después de eso fui por Amelia a su casa y decidimos ver películas en mi casa. Estamos viendo nuestra segunda película en la sala, cuando Cassie abre la puerta de la entrada y nos observa. Me fulmina con la mirada, aun molesta por lo de ayer y le sonríe a Amelia. -Hola-le dice a Amelia. -Hola-la saluda Amelia con una sonrisa. Cassie le regresa la sonrisa y desaparece en la cocina. Regreso mi atención a la película y puedo sentir a Amelia observándome. -¿Qué?-pregunto, sin desp

