Después de terminar de hablar con ellos me dijeron como podía contactarlos por otro medio que no fuera por teléfono. Me pareció algo extraño ya que mamá nunca me enseño a comunicarme por medio de magia y menos como ellos me lo describieron. Llego justamente a las cuatro a casa de Áureo. Caleb ya está esperándome con ellos en la sala. -¿En dónde estabas?-pregunta Caleb ansioso y se pone de pie. -Tuve que hacer un par de cosas-respondo y miro a Áureo. -Es hora de irnos-dice y le hace una seña a Barack, que sale de la sala seguido por los trillizos-.Antes necesito preguntarles algo-nos detiene a Caleb y a mí cuando estamos a punto de salir de la sala-.Ustedes no saben nada sobre Argyris ¿cierto?-entrecierra los ojos. -Solo lo que mamá nos contó-responde Caleb. -¿Entonces no han sentido

