Capítulo 4

572 Palabras
ELENA Estábamos en la discoteca, bailando y bebiendo como si no hubiera un mañana. La atmósfera vibrante, llena de luces y risas, parecía no tener fin. —No puedo creer que te cases, perra —dijo Sofía, riendo y pasándome el trago. —Nunca íbamos a casarno, ¿qué se te olvidó? —agregó Zoe, con un guiño travieso. —Pero si el bastardo duró más de otra vida para proponerle matrimonio —dijo Ruth, levantando su vaso en señal de desacuerdo. —Ya, chicas, vamos a sentarnos —dije, intentando tomar un respiro en medio de la locura mientras buscaba un lugar donde relajarnos un poco. Nos fuimos a sentar y comenzamos a tomar más, disfrutando del momento. La euforia de la noche nos había dejado súper ebrias, y mis amigas estaban llenas de energía. —Vamos a jugar "reto o verdad" —sugirió Sofía con una sonrisa pícara. —¡Claro que sí! —gritó Zoe, alzando las manos. Todas me miraron, como si supieran que iba a ser el centro de atención. —Verdad o reto, Elena —dijo Sofía, mostrando su expresión traviesa. —Verdad —respondí, sintiéndome un poco nerviosa. —¿Es verdad que nunca has tenido relaciones sexuales? —preguntó Sofía, dejando al descubierto una de mis mayores reservas. —¡Claro que no! Estoy esperando hasta casarme con Diego para eso —respondí con firmeza, aunque sentí un ligero sonrojo en mis mejillas. —No sabes de lo que te estás perdiendo —dijo Ruth, con una risa burlona. —Ruth, reto o verdad —pregunté, intentando cambiar de tema. —Verdad —respondió, con una mirada desafiante. —¿Es verdad que has hecho un trío? —dije, cerrando el círculo y causando que todas las miradas se volvieran hacia ella. —Sí, y eso es lo mejor —respondió con una sonrisa, como si lo estuviera disfrutando de nuevo. —Maldita perra —dijo Sofía ante la confesión de Ruth, riendo a carcajadas. Nos reímos todas, respondiendo preguntas de "verdad" hasta que volvió a ser mi turno. —Elena, ¿reto o retazo? —preguntó Sofía, guiñando un ojo. —Ya no, al verdad. —dije, intentando mantener algo de sensatez. —¡No! Ahora vamos a ponerlo más interesante —respondió, inclinándose hacia adelante. —Bueno, pues reto —dije, sintiendo que la locura comenzaba a apoderarse de mí. —Quiero que vayas y beses a ese hombre que está allá en la esquina, el que está vestido de n***o —dijo Sofía, señalando a un chico que, desde la distancia, parecía extremadamente atractivo. —¡Claro que no! —respondí, sintiéndome avergonzada. La idea me aterraba. —Vamos, Elena —dijo Zoe, animándome desde su asiento. —Déjala, ¿no ves que no hace nada? Solo está pensando en su perfecto Diego y no se divierte —dijo Ruth, frunciendo el ceño en señal de desaprobación. Al ver la mirada de desafío en sus rostros, tomé aire y me levanté. —Está bien, voy a ir a besarlo —dije, sintiendo una mezcla de emoción y nerviosismo. —¡Anda, perra! ¡Cómetelo por nosotras! —respondió Sofía, riendo y aplaudiendo mientras me empujaban suavemente hacia adelante. Con el corazón latiendo a mil por hora y una risa nerviosa en mis labios, me dirigí hacia el chico de la esquina, lista para asumir el reto. Esta noche prometía ser inolvidable.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR