Siente las manos de él en su cintura, le dejo más espacio en el sillón y como nunca permitió que la abrace por completo. El miedo en ese instante se le fue, recorrió con sus ojos cada gesto de él y sintió que las manos no se movían de su cintura. Aunque no lo conocía ahora sí podía sentir que llegaría a confiar en ese hombre sin problemas. Se acomoda más a su lado — ¿Ahora estás mejor? — pregunta acariciando su cabello. Sonríe, cierra sus ojos respirando hondo — Si estoy mucho mejor, gracias — le dice mirándolo. Rápidamente apoya su cabeza en su pecho, lo siente más normal que nadie y sus manos van directo a las suyas. Entrelaza sus dedos, cierra los ojos y Mich aleja sus manos. La continúa abrazando, recorre lentamente toda su espalda con las yemas de sus dedos, acaricia mientras la

