Ya habían pasado unos días desde que había jugado con mis queridas primas. Habíamos hecho un grupo donde nos mandamos fotos y vídeos tocándonos, siempre pensé que Romina era guapa y atractiva pero su cuerpo delgado con pocas curvas hacen que me vuelva loca. Pero Elena igual tiene lo suyo. Llena de curvas por donde la veas pero sin verse gorda y con una manera de menear las caderas que estoy segura que si un hombre esta adentro de ella no aguanta ni 5 segundos en venirse.
Está noche mis padres quedaron en cenar en casa de su hermano mayor de mi papá. Así que mis primas y yo estaríamos reunidas otra vez.
Me puse un vestido rojo corto con un escote más pequeño que mi pecho para llamarles la atención. Estaba sin bragas y sin sujetador para que sea más fácil nuestro juego.
Llegamos a la casa de mi tío y al bajar pude ver la enorme casa que tenían, debería de sentirme intimidada pero nosotros igual tenemos nuestros lujos. Subimos las escaleras hasta la entrada principal y a las primeras personas que vi al entrar fueron a mis primas. No les dije nada a mis papás y me acerqué a ellas las cuales ya me tenían muy bien escaneada de pies a cabeza.
- Hola que guapas estan- dije mordiendo mi uña nuestras veía detenidamente el escote de Elena y las gruesas piernas de Romina.
- Tu también prima. Demasiado guapa -Susurro Elena viendo mis senos y como mis pezones poco a poco se iban endureciendo.
Mi padre se acercó a nosotras y por suerte habíamos dejado de decir nuestras cosas. Saludo a ambas y las alago como siempre hace. Nos dirigimos a la sala donde íbamos a tomar un café. Me senté enfrente de Elena y Romina, por suerte eran las únicas que podían verme si hacia mis travesuras. Elena llevo su taza de café a los labios e hice lo mismo pero subí mi pierna derecha encima de la izquierda dejando que vean un poco de mi v****a. Elena abrió los ojos viéndome y yo sonreí encantada.
Romina me miró y volví a hacer lo mismo con la diferencia de que arrastre muy lentamente mis dedos por mi pierna hasta que dejé a la vista mi abdomen y la clara señal de que no había ninguna tela abajo de este vestido. Después de varios minutos me puse de pie y fui a la cocina dándoles una ultima mirada antes de perderme por el pasillo. Al llegar a la cocina tomé una copa y una botella de vino y me servi un poco. No tardaron en aparecer con una sonrisa en sua caras.
- Hola prima -Susurro Elena. Sonreí al ver cómo se acercaba a mi, me tomo de la cintura y me pegó a su boca. Romina me acaricio la espalda hasta descubrir mi cuello y dejar besos cálidos en mi espalda descubierta.
- ¿Quieren darse un chapuzón en la piscina? -Romina susurro sobre mi hombro viendo como me besaba con Elena. Rompimos el beso y Elena me guío hasta el patio. Estaba iluminado por unas calidad luces que hacían que no te caigas de bruces al suelo. Romina se recostó en una de las últimas bancas del patio y se abrió de piernas. Elena se soltó de mi mano y camino hacia llega poniéndose de rodillas y haciendo a un lado su braga.
Yo me acerque a la boca de Romina y la bese con deseo saboreando su lengua deslizándose entre la mía. Le baje el escote y mis besos fueron bajando hasta su cuello hasta llegar a sus senos y saborear sus duros pezones. Romina soltó un pequeño gemido y me sujeto del cuello pegándome más a su seno.
- Mierda si... - Susurro- Levanta tu vestido...
Levanté mi vestido dejando mi trasero a la vista. Si alguien llegaba a salir al patio me iba a ver en primer plano mi trasero y mi v****a a la vista. Paso su brazo por debajo de mi cuerpo hasta que sus dedos tocaron mi c******s y empezó a frotarlo. Solté un gemido contra su seno y me acerque un poco más a su mano pasándome a su otro seno.
- Elena... me voy a correr...
- Yo quiero probar - me quite de su seno y me acerque a Elena la cual estaba muy ocupada metiendo sus dedos en la entrada de Romina mientras su lengua le daba cariños a su c******s, Elena se quitó dejándome espacio
Pase mi lengua por toda su raja recogiendo sus jugos hasta llegar a su c******s y apenas senti lo durito que estaba me pegue a el como un chupete, succione y lami hasta que Romina empezó a temblar. Elena se acomodo para poder seguir penetrándola con los dedos hasta que estalló y se corrió en mi boca y mano de Elena.
Jale a Romina de la cadera para dejarla un poco más en la orilla, me quite el vestido quedando desnuda y ella hizo lo mismo. Me acomode encima de su v****a pegando la mía con la suya y empecé a mover mi cadera. Elena se puse encima de Romina dejando su v****a en su boca. Elena se acercó a mi y metió su mano entre nuestras v*****s frotando nuestros c******s que estaban en fricción. Solté un gemido sintiendo esa descarga eléctrica correr por mi cuerpo. Elena me jalo del cabello pegándome a su boca. Nos dimos un beso sin dejar de mover nuestras caderas.
- Espera... Romina... -Elena rompió el beso y agachó la cabeza. Su cuerpo empezó a temblar.
Elena y yo nos quitamos de encima de Romina y ella se quitó de la banca. Elena se recostó en la banca y Romina se puso en cuatro encima de ella dejando su trasero al aire, su mano cayó en uno de los senos de Elena mientras la besaba. Yo me puse atrás de ellas dos y empecé a meter mis dedos en las v*****s de ambas mientras pasaba mi lengua por el c******s de ambas.
Saque los dedos de Elena pero seguí frotando su c******s mientras lamía la v****a de Romina la cual estaba más arriba y podía llegar a ella sin mucho esfuerzo.
Ambas se corrieron al mismo tiempo.
- Yo opino que entremos o será sospechoso -Sonrei. Ellas se acercaron a mi y me besaron -Mañana ven a dormir a mi casa. Mis padres no estarán y tengo unos juguetes que quiero probar -susurro Elena mirándome. Asentí y nos pusimos de acuerdo a que hora vernos. Nos pusimos los vestidos y regresamos a la casa