Isabella y Alexander, después del quilombo con el visitante inesperado, deciden poner las cartas sobre la mesa mientras deambulan por las calles bulliciosas de Buenos Aires. Este capítulo nos lleva a una charla informal, donde los protagonistas intentan despejar la nebbia que rodea los enredos del pasado. **Isabella:** (Con fastidio) Che, Alex, esto está más embolado de lo que pensábamos. **Alexander:** (Asintiendo) Sí, loca, parece que nos están chamuyando mal. Necesitamos ponerle fin a esto. Deciden sentarse en una parrilla, entre el ruido de los autos y la música de fondo de un tango que flota en el aire. **Isabella:** (Tomando un mate) Mirá, Alex, esto ya parece una novela de Borges. ¿Quién carajo puede estar detrás de todo esto? **Alexander:** (Bebiendo un café) No tengo idea, pe

