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1154 Palabras
El sol está en su punto más alto, iluminando la ciudad con toda su fuerza. Después de esa mañana intensa de enfrentamientos y charlas, Isa y Alex decidimos tomarnos un recreo al mediodía, buscando un rincón tranquilo en medio de todo el quilombo que se armó. La ciudad, con su alboroto de siempre, es el escenario perfecto para este momento donde tratamos de resetear un poco. Encontramos un lugar re tranquilo en una terraza, bien lejos del bardo de la ciudad. Mientras nos tomamos algo fresco, el ambiente relajado del lugar nos da un respiro necesario. La ciudad, con sus calles llenas de vida, es testigo de esta pausa en nuestra película. Arrancamos en silencio, como para procesar todo lo que pasó en la mañana. Isa, mirando fijo su café, rompe el hielo. "Alex, hoy fue heavy para los dos. Quiero que sepas que, a pesar de todo el lío, estoy en esto, ¿viste?" Alex asiente, agradeciendo que Isa quiera seguir adelante. "Isa, también estoy en la misma. Sé que hay cosas para arreglar y mejorar. Quiero construir algo bueno contigo." Nos metemos en charlas más profundas sobre lo que esperamos y cómo podemos bancarnos mutuamente en las malas. Hablamos de confianza, de cómo abrirnos al diálogo y de cómo enfrentar situaciones locas para fortalecer, no para mandarnos al tacho, nuestra relación. La ciudad, con su movimiento constante, es testigo de este mano a mano que busca ponerle onda a nuestro amor. Isa, con la posta en la voz, suelta: "Alex, creo que necesitamos poner reglas claras y límites copados. Lo de ayer nos dejó en claro que hay cosas del pasado que nos pueden tirar abajo. Quiero sentir que estamos construyendo algo lindo, con confianza y seguridad." Alex asiente, con la misma posta. "Isa, te entiendo. Tenemos que aprender de lo que pasó y ser más pilas con cómo manejamos lo que nos pasó. Quiero que confíes en que siempre voy a elegir el presente y el futuro con vos." El mediodía se va con nosotros dos embalados en una charla que va más allá de los quilombos superficiales. Nos comprometemos a estar más atentos el uno al otro, a charlar de verdad y a armar un vínculo que se la banque contra viento y marea. La ciudad, con sus cambios constantes, es testigo de esta promesa que busca fortalecer nuestra relación. Después de mandarnos un almuerzo piola, Isa y Alex deciden caminar por la ciudad. Recorremos calles conocidas y descubrimos lugares nuevos, disfrutando de estar juntos. La ciudad, con sus paisajes urbanos siempre cambiantes, es testigo de esta pausa en nuestro día. La tarde se va con Isa y Alex cagándonos de risa y tirando miradas cómplices. Visitamos lugares que significan algo para nosotros, sumando recuerdos a la historia que estamos armando juntos. La ciudad, con su diversidad y movimiento constante, es testigo de esta etapa de renovación y conexión. La tarde se viene encima en la ciudad, pintando los cielos con tonos cálidos mientras Isa y Alex siguen chusmeando por ahí, descubriendo nuevos lugares y revisitando los de siempre. A pesar de haber buscado un poco de paz durante el día, la sombra de toparse con Victoria sigue flotando como un fantasma en sus cabezas. La ciudad, con sus luces que empiezan a titilar, se vuelve testigo mudo de esta tarde cargada de tensiones sin resolver. Mientras pasean por un parque piola, Isa rompe el silencio que se les coló. "Che, Alexander, sé que quisimos dejar atrás la mañana, pero no puedo dejar de darle vueltas a lo de Victoria. Necesitamos encarar esto juntos." Alexander resopla, sintiendo que la incomodidad no se va. "Lo sé, Isa. No quiero que esta sombra nos cague la tarde, pero entiendo que es algo que necesitamos resolver. ¿Qué sugerís que hagamos?" Isa, clavando la mirada en un estanque tranqui del parque, tira posta. "Creo que necesitamos hablar más sobre tu pasado con Victoria. Necesito entender bien qué onda esa relación para vos y cómo eso afecta lo nuestro ahora." Alexander asiente, abierto a contar más sobre su pasado. "Estoy de acuerdo. Victoria fue parte de mi vida en un momento, pero cuando entraste en mi vida, todo cambió. Aunque entiendo que necesitás más detalles y claridad." La charla se va poniendo más profunda mientras Isa y Alexander desmenuzan los detalles de la relación pasada de Alexander. Hablan de cómo esa historia moldeó su manera de ver el amor y las relaciones ahora. La ciudad, que ha sido testigo de tantas movidas en su historia, es el escenario donde se desarrolla este encuentro de charla y entendimiento. Isa, después de escuchar atenta, larga: "Ahora entiendo mejor. Pero también creo que necesitamos poner reglas claras cuando se trata de gente del pasado. Tenemos que estar alertas a cómo esas sombras pueden pegarnos y cómo las manejamos juntos." Alexander asiente, dándose cuenta de la importancia de poner límites copados. "Tenes razón, Isa. Tenemos que aprender a lidiar con estas situaciones de manera que refuercen nuestra relación en lugar de debilitarla. Prometo ser más consciente y transparente en el futuro." La tarde sigue con la pareja enfrentando las sombras que surgieron. Deciden no dejar que esos fantasmas oscurezcan el amor que están construyendo. Isa y Alexander se comprometen a seguir para adelante con un entendimiento más profundo el uno del otro y una determinación renovada para construir algo bueno juntos. La ciudad, con su paisaje urbano iluminado por las luces de la tarde, es testigo de este compromiso que busca superar las sombras del pasado. Después de la charla, Isa y Alexander deciden caminar tranquilos por el centro de la ciudad. Se dejan envolver por la belleza de la arquitectura urbana y se regalan disfrutar de la calma que trae la tarde. La ciudad, con su onda siempre cambiante, es testigo de este capítulo de charla y vuelta a construir. La tarde se va con Isa y Alexander compartiendo risas y mimos. Deciden pasar por lugares que significan algo en su relación, buscando sumar recuerdos nuevos que manden las sombras del pasado a pasear. La ciudad, que ha sido el escenario de tantos capítulos en su historia, es el espacio donde se desarrolla esta tarde de reconexión y entendimiento. De vuelta en la terraza ya de noche, Isa y Alexander se sientan juntos, sintiendo la paz que viene después de encarar las sombras. La ciudad, con sus luces que parpadean en la oscuridad, se convierte en el testigo de este capítulo de aguante y amor. La noche sigue tranqui, y la pareja, abrazada bajo el manto estrellado, se retira a descansar. Esta tarde de charla fue un recordatorio de que, incluso en medio de las sombras, el amor siempre encuentra lugar para crecer y brillar. Bajo el cielo estrellado, Isa y Alexander se sumergen en sueños compartidos, listos para encarar el nuevo día con corazones más fuertes y una conexión renovada. ¡No es joda! ¡Jajaja!
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