- Hola, amor - Josh me saluda dándome un beso mientras me siento a su lado - Te he pedido un batido de chocolate. - Muchas gracias - le agradezco con una sonrisa. Ya tenía hambre. - ¿Qué tal la clase de conducir? - ¡Bien! — me ha salido muy exagerada la respuesta, pero es que ya me han entrado los nervios recordando lo que me ha pasado con Jack — He conseguido aparcar. - Me alegro — comenta acariciando el dorso de mi mano — Parece que Jack es buen profesor. - Si, lo es - trago con dificultad y doy un sorbo más a mí bebida - ¿Qué tal te va en el trabajo? - Bien - responde tomando de su café — Lo que pasa es que trabajo muchas horas, casi no voy a poder verte entre semana. Cierto. Josh está trabajando de camarero en uno de los restaurantes más famosos de nuestra ciudad y su jornada la

