- Dame el móvil. - No. - Jack, dame el móvil. - He dicho que no. Respira, respira... - Jack, por favor, dame mi móvil para que pueda irme de una buena vez a la fiesta. - No. - ¡Dame el móvil, maldita sea! - Esa boquita - me advierte - A mí no me hables así. Jack me mira enfadado, pero a la vez sé que está disfrutando de esta situación. En cuanto me ha visto con esta ropa, ha abierto rápidamente mi bolso y me ha robado el móvil. ¿Sabéis qué es lo peor? Que no tengo ni a Lara ni a Scott para que me salven. La perra de mi amiga se ha ido a su casa a cenar y Scott ha ido al cine con uno de sus ligues. Estoy sola con Jack. Yupi. - ¡¿Te crees que es normal ir así vestida a una fiesta con adolescentes borrachos?! - grita molesto, apuntándome con mi propio móvil. - Sé cuidarme, Jack. Pa

