Adiós

1957 Palabras
Debemos armar una pira para Valto. No me parece justo que su c*****r esté acá tirado junto a todos los durmientes de Jerah. Además, Gander se ha ido quién sabe a dónde; tenemos tiempo y es un deber que debemos cumplir. - Anny, llevemos a Valto a la cima más alta. Allí construiremos la pira y podremos despedir su alma para que sea una con el Todo. - ¿Estabas pensando lo mismo que yo? - Así parece… Vamos, no hay tiempo que perder. Siri nos recalcó que pronto los durmientes perderían el efecto, y que tal vez era momento de tomar una pausa; de reagrupar y planificar. Gander es un enemigo de temer; ha asesinado a su propio padre sin titubear, y ahora seremos el blanco si pretendemos frenar el paso a su cruzada. Y claro que lo haremos. Una vez más, Dorian nos ha trasladado. Por fortuna, tenemos todo en esta cima para armar una pira. ¿Qué otro lugar puede ser más adecuado para la despedida de los Ojos de Jerah? ¡Es aquí! Donde cualquier mortal puede ver toda la aldea, donde el portador de los ojos, podría conectarse con el universo entero. Sin magia, ni alquimia, sin un poder estelar, nos tomamos el tiempo de armar el monumento y colocar el cuerpo de nuestro amigo. Con lágrimas en nuestros rostros, colocamos cada piedra, trozo de leña y una que otra rapa en forma de cama. Es inevitable pensar en mi padre; en cada cosa que agregamos, puedo ver el cuerpo de mi padre en su propia cama antes de ser incinerado. - Dorian, ¿Por qué lloras? - Bueno, no es que lo conozca desde hace mucho, Siri. Sin embargo, yo no tengo recuerdos de mis verdaderos padres, y Neliel ha sido esa figura para mí. No me imagino dándole la espalda a Neliel, mucho menos arrebatarle su vida. - Lo entiendo, es inaceptable. - ¿Y tú? ¿Hay algo en particular que te ponga triste en esta noche? - Pues, lo peor de todo, incluso peor que Valto haya dejado este cuerpo mortal, es que el punto que detonó esta parte de su historia es la traición de su hijo, fomentada por mi madre. - Amiga… No… - Así es, Anath. Mis padres son responsables y con honestidad, no sé cómo actuaré cuando los vuelva a encontrar. Todo lo que cargábamos cayó al suelo y tanto Dorian como to abrazamos a la pobre Siri, que en medio de una guerra, también lucha consigo misma por elegir un bando y tomar decisiones. Ella es y seguirá siendo un ser de luz, pero eso, tarde o temprano le pondrá frente a frente contra sus progenitores. No me imagino en una batalla a muerte contra Heget, Ya con la ausencia de Bathory hay suficiente vacío en mí, no puedo permitir que esto llegue a más. - Dime, Anath, ¿Qué podemos hacer tres aldeanos de Rina para detener a Lyra? Es desde allí que han distorsionado nuestra armonía. - No lo sé, amiga. Pero estamos en esto por alguna razón, es solo que no sabemos cuál es. - Bueno, chicas, si hablamos de no saber, recuerden que acá estoy en una misión que apenas comienzo a comprender. Muchos de mis recuerdos han vuelto, pero me falta, porque sé que hay más en mi existencia. Una estrella joven tiene incluso más años que el más anciano de sus hombres. No es por competir, es solo que debemos concentrarnos. - ¿Crees que le estamos dando demasiada importancia? - No… Es la importancia correcta, pero son demasiadas vueltas sobre lo mismo, y así jamás avanzaremos. Ver cómo deja de ser tan rebelde y concentrarse en que entendamos su mensaje principal me hace prestarle la suficiente atención. Dorian, tiene toda la razón; si debemos ocuparnos de algo, es momento de hacerlo. Estando parados uno al lado del otro a los pies de Valto, en su pira, arrojé una pequeña chispa escarlata sobre el monumento y rápidamente se extendió como una fuerte llama alrededor del cuerpo. En el cielo, aparecieron relámpagos y amenazó con llover, pero no podríamos dejar que la despedida de nuestro amigo se detuviera. Rápidamente, Siri dispersó un gas sobre las llamas y este formó una nube estática que protegía al fuego del agua. Así, la purificación podría llevarse a cabo sin interrupciones. - Gracias, Valto. Por enseñarnos a encontrar en nosotros más de lo que esperábamos. - Gracias, Valto. Por ser nuestro anfitrión y guiarnos a la batalla que debemos pelear. - Gracias, Valto. Por mostrarnos que acá adentro hay tantos peligros como los que nos rodean y debemos aprender a tomar decisiones ahora mismo. Tras unos minutos, el fuego consumió todo lo que había y cuando el cuerpo desapareció, un círculo de runas apareció en el suelo. Estuvo unos segundos, todos pudimos verlo y luego su luz se difuminó hasta desaparecer. - ¡Eso es! El último aporte de Valto… - ¿Los hechizos de tiempo y espacio, Anath? - Así es, Siri… Valto sabía que moriría, así que dejó un último mensaje para nosotros. Debemos idear un plan con estos hechizos. - A ver, a ver… Espera un poco, Anny. Apenas y comenzamos a practicarlos y Gander es un maestro de estos hechizos. - Lo sé… Pero algo debe haber ¿No crees? - Sí, de seguro sí… pero, una cosa a la vez ¿De acuerdo? - Está bien… Pensemos. Se siente como cuando tienes la respuesta en la punta de la lengua pero evidentemente no puedes verla. Ni siquiera completar una oración con ella. - ¿Y si esto nunca pasó? - ¿Hablas de regresar al inicio y cambiar algo, Siri? - ¡Sí! Por ejemplo, el hecho de dejar solos a mis padres… - No, eso no es correcto. No sabemos cómo afectaría el orden de las cosas. Debemos ir hacia adelante, no hacia atrás. - ¿Cómo podríamos viajar hacia adelante, Dorian? - Bueno, no es un “viaje”, literalmente hablando, es en realidad anular la idea de que viajando al pasado podríamos arreglar algo. Ya Gander lo hizo y mira, tuvo que matar a su propio padre. - Es cierto, podría ser más caótico, incluso para nosotros. - Bien… ¿Cómo podríamos crear el bucle? Debemos terminar con esto pronto. Después de tanto pensar, una idea apareció en mi cabeza y creo que podría funcionar. La expliqué y comenzamos a trazar los detalles del plan. Es un movimiento delicado, un error o la mala interpretación de una seña podría echar todo abajo. No hay dudas, hay algo de temor, pero es la manera que tenemos para frenar todo esto. Sin Gander, hay una oportunidad de vencer al resto, aunque de los seis solo queda él y Porta; su seguidor más cercano, su lacayo. - ¿Cuánto tiempo nos queda antes de que despierten los aldeanos, Siri? - No lo sé, no sabemos si esas nubes alteraron parte de la poción. - Es cierto, ¿Tienes más? Creo que podemos reforzarla para que nadie resulte herido… - Nadie saldrá herido, joven estrella. - ¡Gander! - Sí, acá estoy… Veo que se las han arreglado para escapar y además preparar todo esto para mi padre. Se los agradezco, después de todo, una parte de mí no quería hacerlo. ¡Porta! Despiértalos a todos… - Enseguida… ¿Despertarlos a todos? ¿A qué se refiere? Porta sacó una especie de flauta de pan, tocó una melodía oscura y de inmediato aumentó la fuerza con la que cae la lluvia. Varios de los aldeanos, con el frío de la lluvia comienzan a reaccionar. Gander había venido a nosotros, pero sigue sin los Ojos, de Jerah, así que dudo que sepa lo que planeamos ahora. Al despertar, un tercio de la población suelta gritos de dolor; se retuercen y sus ojos cambian a un color blanco. Algo no está bien aquí. De la nada, estos mismos callan sus gritos y comienza a salir humo blanco de sus bocas. Esto es otro tipo de anclaje. Gander pretende manipularlos. - ¡Detente, Gander! Ellos no tienen nada que ver… - ¡Oh, niña! Eres tan ingenua… No estoy haciendo nada más que liberarlos de la represión social, estoy sacando a la realidad, a nuestro plano, lo que ellos llevan décadas pensando en hacer. Los afectados por este anclaje han buscado sus armas, conjurado hechizos o tomado cualquier artefacto con el que puedan hacer daño y sin demora comienzan a atacar a los que aún mantienen la cordura. - Verán, chicos, en este nuevo reinado no habrá espacio para aquellos que no quieren mantener el orden y la luz, tarde o temprano querrá apoderarse de todo. Así que lo único que puedo hacer es prevenirlo; si elimino esa parte de los aldeanos, lo que resta será un ejército verdaderamente fuerte. Lo suficientemente fuerte como para conquistar las otras aldeas y terrenos inexplorados; incluso, para recibir a Lyra de igual a igual. - No permitiremos eso, ¡Libéralos! - Eso es lo que hago, estrella, los estoy dejando en libertad. A todos por igual. Este trastornado solo piensa en plantarse como el nuevo rey, y no le importa exterminar a la mitad de la población. Era de esperarse que en Jerah, los que se mantienen leales comiencen a dar batalla, pero en su racionalidad, no quieren pelear contra sus hermanos, vecinos ni mucho menos, el amor de sus vidas. Con ventaja de dos a uno pero teniendo en contra la razón y el sentimiento, Gander tiene mayores probabilidades de conquistar por completo esta aldea. Porta solo ríe como un niño que aprende a mofarse el daño ajeno, mientras que el hijo de nuestro amigo muerto, mantiene sus ojos fijos en mí. Siguiendo el plan, atravesé la espalda de Porta con una corriente de fuego delgada. Desde adentro, me aseguré de incinerar cada órgano sin dejar espacio para que pudiera siquiera conjurar algo que dañara el plan. Al ver esto, Siri arrojó una bruma verdosa alrededor de Gander y Dorian creó el primer portal; uno con una intensa fuerza de absorción que atrajo a Gander a su interior y una vez allí creamos una prisión con seis portales que formaban un cubo. Cada cara de su realidad tridimensional era halada por un portal distinto y por cada uno que entrara, aparecía solo un segundo antes en el mismo lugar. Todo ocurre tan rápido que con nuestros ojos mortales solo vemos a Gander estático en el centro del cubo, pero su alma, mente y cuerpo viajan a una velocidad imperceptible por al menos seis líneas de tiempo. Allí, completamente estático, puedo hacer lo que quiera, él no lo notará y segundo a segundo podría dañar un poco de él. A esa velocidad, todo terminará pronto. Pero antes de invocar una columna en la parte inferior del cubo, Dorian puso su mano en mi hombro, él quiere terminar; sabe cuán agotada estoy. Cuando le abrí el espacio, Dorian atrajo desde el cielo una gran lanza de luz que atravesó el cubo de arriba hacia abajo. En cada transportación, Gander sufre un corte a lo largo de su cuerpo; un corte interno que acaba con su vida mientras él apenas puede notarlo. Tres, dos, uno… Ya acabó, el cielo se ha despejado y los aldeanos han recuperado la cordura. Es momento de cerrar los portales. Porta y Gander, los dos últimos idiotas que habían sometido a Jerah. - Ellos no merecen una pira, Dorian. - No, por supuesto que no. - Aun así debemos enterrar los cuerpos, Anath. No debemos dejar recuerdos de este desafortunado evento en esta hermosa aldea. - ¿Creen que alguien nos pueda recibir? - Jajaja, por supuesto que sí, Anny.
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