Después de que compraron una propiedad pequeña en Groelandia, se dedicaron a la elaboración de mesas y objetos de madera para poder vivir y trabajar de algo en aquella isla, además de continuar las labores de herrería, la familia se asentó en el poblado y se adaptó rápidamente, en invierno era imposible comer o conseguir algo de grano o cultivos, ya que el hielo no permitía el cultivo de casi nada en aquellas tierras, por lo que tenían casi siempre que hacerse a la mar para poder pescar peces, bacalaos, atunes, y también poder alimentarse de carne de morsa, fuera del hecho de que era casi imposible cultivar en invierno, realmente se adaptaron a la vida en Groelandia, aprovechando el tiempo que estaban ahí para explorar los alrededores del pequeño poblado, fue mientras estaban en el camino de regreso los cinco integrantes de la familia que se llegaron a su casa y vieron, con gran enojo, como un grupo de bandidos estaban forzando la cerradura de su casa. por lo que decidieron actuar y les atacaron en grupo los cinco miembros de la familia, contra los siete atacantes que estaban armados hasta los dientes, sin embargo los cinco se dispusieron juntos con si estuvieran en una batalla a hombro con hombro, sin miedo mirando a los ojos a sus atacantes que se esperaban que pelearan de manera desordenada como lo harían personas sin entrenamiento militar, lo que no sabían era que la familia entera, madre, padre, hijos e hijas se entrenaba constantemente en el manejo de armas y las tácticas de batalla contra oponentes más fuertes y numerosos, por lo que no poseían ni un ápice de miedo en su semblante, y esperaron pacientemente en formación sosteniendo dagas en las manos esperando el momento de lanzar la estocada de gracia que redujera a los atacantes, de inmediato los atacantes se abalanzaron de manera como una estampida de toros pero los cinco miembros de la familia, eran fuertes y resistieron sin romper la fila de cinco, sosteniendo y deteniendo los golpes enemigos con escudos de madera, en ese momento contraatacaron con sus dagas y redujeron uno a uno a los atacantes, que no estaban muy versados en el arte de la guerra campal por lo visto, así que salvaron sus propiedades y su vida en aquella pequeña batalla en el poblado de Groelandia para preservar el valioso manuscrito y que no solo esa posesión sino que los cinco miembros de la familia quedasen protegidos de sus potenciales enemigos los cuales parecían haber rastreado el viaje de la familia desde Islandia hasta Groelandia, de manera que no estaban a salvo en aquella tierra, sin embargo se decidieron a plantar batalla todo el tiempo que fuera necesario contra los asesinos, era muy probable que contrataran soldados profesionales para acabarles, pero tuvieron la entereza de prepararse y entrenar para evitar que sus enemigos les sorprendiesen, plantearon una nueva estrategia para poder eliminar el peligro de una vez por todas y para siempre, decidieron emprender un viaje e izar la vela una vez más, tomaron todas sus pertenencias y navegaron hacia el este, navegaron durante leguas y millas náuticas hasta que toparon con una tierra que parecía fría y deshabitada, desprovista de personas y de poblados, estaba sola e incluso los salvajes Skrælings no vivían cerca, aquella tierra la nombraron después de desembarcar y de construir una cabaña de troncos de árbol entre los cinco miembros de la familia como la Tierra de Helluland, que quiere decir la tierra de las rocas lisas.
Porque en aquella tierra en la que la brisa traía la canción del viento surcando las olas del indomable océano había muchas rocas lisas en las costas, y en los ríos de la tierra en la cual desembarcaron, pronto lograron construír un pozo para guardar agua y una pequeña muralla de troncos para proteger el perímetro de animales salvajes y de soldados y ladrones enemigos, tenían muy presente que alguien les vigilaba desde que ellos estaban en Islandia, aunque aquí se sentían mucho más seguros ya que para empezar sus enemigos no tenían manera de saber en qué lugar exacto habían desembarcado, a pesar de que hipotéticamente pudiesen haber visto el barco izar la vela y zarpar rumbo al este, rastrear la trayectoria exacta era un gran problema, fue meditando en este asunto que la familia decidió desmontar la casa y mover todos los materiales para reconstruir la cabaña y todo lo que habían construido tierra adentro en las profundidades del bosque, porque un barco enemigo podría avisarles desde la costa, haciendo una búsqueda rápida lo primero que buscarían sus enemigos serían cabañas en la costa por lo que decidieron recolocar todo tierra firme más en el bosque a un kilómetro dentro del continente para evitar que los navegantes rastreasen su localización, estaban en medio de una guerra bastante desigual, pero iban a presentar batalla, de la misma manera que los habitantes de Asaland de manera brutal resistieron y guerrearon contra Vanaheim miles de ciclos solares atrás, solo que a una escala mucho menor, en estás circunstancias la familia tenía que proteger el manuscrito secreto a toda costa, ya que aquella información debía ser preservada y no cualquier ser humano podía descifrar esa información ni hacer buen uso de ella, es por ello que la tarea de preservar aquel conocimiento era tan importante, de otra manera se habrían hecho a la mar izando las velas cientos de cazadores de tesoros y bandidos, además, los habitantes de la Tierra Verde les habían pedido que preservaran el secreto de su existencia y debían de cumplir aquella promesa puesto que aquel mundo era casi una Utopía, por lo que era imprescindible que continuase así para poder evitar que la maldad de la superficie entrase a ese santuario, y también para resguardar aquel mundo llamado Tierra Verde que había encontrado su antepasado el mítico Hrolf Hrafnsson, en aquella Gruta de Islandia, y que ese mismo había pasado de herencia generación en generación hasta llegar a las manos de sus actuales descendientes la familia de cinco personas que ahora custodiaban de manera constante de los peligros y enemigos ese manuscrito tan importante, no solo eso sino que su vida dependía de ello, por lo que eran cautelosos y precavidos en su vida solitaria, no dejaban un día sin entrenar físicamente para estar fuertes para un posible enfrentamiento, o para sobrevivir en aquel ambiente inhóspito donde ellos eran los únicos que de valían de sus habilidades y fuerza para sobrevivir, por ello entrenaban y trabajaban arduamente día y noche, además no olvidaban entrenar en el Manejo de las armas, habían traído sus armas entre ellas todas las espadas, lanzas, Arcos y flechas que habían forjado en su estadía en Islandia, tomo además bastante trabajo pero lograron conseguir construir una pequeña y rudimentaria fundición para poder fundir y forjar el hierro que abundaba en la zona para fabricar nuevas armas, eran fuertes y entre todos formaban una sociedad eficaz y preparada para cualquier eventualidad, incluso los animales salvajes eran un problema, por ello montaban guardia y se turnaban en las noches para asumir el puesto de vigilancia nocturna, sin embargo tenían la suerte de estar cerca de un río y el alimento ni abundaba pero tampoco faltaba, había caza suficiente entre ardillas, ratas de campo, renos, caribús y uno que. otro oso solitario eran uno de los tantos animales que abundaban en la fauna de aquella región, por lo que no faltaba abrigo ni carne para alimentarse, de esta manera sobrevivian, y en invierno guardaban carbón y madera para calentarse, y además comida agua y pieles, así pasaron el tiempo aproximadamente unos tres años en franca tranquilidad, no había salvajes cerca que les molestasen ni tampoco sus enemigos tampoco al parecer habían dado con su paradero por lo cual seguían viviendo y trabajando con sus propias manos para su supervivencia frente a elementos externos en la intemperie del bosque espeso y poco amigable de Helluland.