Capitulo 17

1796 Palabras
-¿Qué pasa?-Preguntó Elizabeth extrañada por la mirada perdida del Príncipe Henry. -¿Confías en él? En lo que dice.-Preguntó el volviendo a sacar el tema del Duque. -Si te refieres a que puede traicionarme o que esté relacionado en lo de mi hijo, estás equivocado.-afirmó. -¿Quién soy yo para decir lo contrario?-Comentó molesto. -¿Cómo puedes cambiar de personalidad tan rápido-Comentó Elizabeth rodando los ojos irritada. -Así soy- Comento desafiante. -Deberías cambiar ese carácter.-Insistió ella algo enojada. -YO jamás cambiaré por nadie-Comento molesto. -Era su hijo-Agregó ella con un tono más relajado- Él sin duda quiere ayudar, Jamás me amó pero eso no quiere decir que no amó a su hijo, así que descarta esa curiosidad. -Como desee, ¿Entonces irá con él, sola?-Comentó con un semblante oscuro. -¿Ahora me hablas formalmente?- Replicó ella con sarcasmo. -¿Esa no es la manera en la que tengo que hablar con la futura Reina?. -Deja de actuar de esa manera tan infantil - Dio la vuelta abriendo la puerta detrás de ella pero la mano de el, la apretó con delicadeza su brazo, Elizabeth lo fulmino con advertencia pero aun así la atrajo a él con posesividad quedando muy cerca. -Aun así no estoy seguro de que tengas que ir sola.-Comentó con un suspiro. -Si quiero saber quien fue el culpable tengo que arriesgarme.-Comentó ella desafiante.-¿Puedes soltarme ahora?. -¿ACASO HABLAS DE TU PROPIA VIDA?-Bramo enojado apretando su cintura. -Así es. Haré lo que tenga en mis manos para hacerme fuerte, así cuando quieran destruirte será más difícil para ellos. -Pero no con tu vida... - Suéltame- Susurró ella algo alterada por la postura cerca de él-Ya has llamado demasiado la atención. -¿Te preocupa que él nos encuentre?-Comentó el pegándola a la pared.-¿Qué es lo que pasaría si él nos viera de esta manera?. -¿Soy un juguete para ti?-Comentó ella con una mirada llena de desprecio que hizo a el retroceder. -¿Sabes porque no quise meter a Harry en primer lugar?-Comentó Elizabeth con una voz agitada. -¿Por qué?-Contestó irritado pero sin mirar a su dirección. -Por qué es exactamente lo que él diría, deja de reaccionar de esa manera un hombre como tu no se preocupa por una mujer. -¿Sabes que me molesta que digas cada rato lo que soy? .-Al fin sus ojos se encontraran por un segundo. -¿Acaso digo mentiras?-Exclamó sería. -No-Dijo el firme. -¿Por qué últimamente estás tan sensible? Es para Lucía ¿Está bien?-Dijo Elizabeth alarmada. -Esta bien, Nadie la lastimara créeme-Contesto serio. -Lo se...Mira, Cuando dije que ocupaba un villano no me refería realmente a uno que solo matara a sangre fría, buscaba a alguien como tu. -¿Como yo?-Cuestiono confundido. -Alguien que sin importar que le pasara, arriesgara todo por lo que le quitaron, que luchará sin importar que le pasara, Lo haría solo por la persona que amara. -¿Un villano hace eso?..-Arqueo la ceja. -No has escuchado la frase, Un villano sacrificaría su vida por la persona que ama. -No lo sabía...-dijo mostrando una pequeña sonrisa.-Aunque es algo estúpido dar la vida por alguien. -Eso es por que no has encontrado esa persona tan especial para ti.-Declaro ella. -Eso tu no lo sabes.-Los dos guardaron silencio.-Prométeme que no pondrás tu vida en peligro. -Hasta ahora, no he cumplido mis promesas que les hice a esos pequeños, no puedo prometer nada por el momento. -Entonces te prometeré algo-Se acercó lentamente agarrando algunos de sus mechones -Te protegeré sin importar nada. -¿Por qué proteges a una persona que no conoces mucho?-Cuestiono ella, pero aunque el deseaba decirle lo que reprimía su corazón no era el momento adecuado para poder hacerlo, tal vez en algún futuro el tendría aquella oportunidad de agradecer lo que ella piensa que no importo. -Aun me cuestiono eso-Comentó él mientras ponía los ojos en blanco.-¿Por qué no me dejas ir contigo? -Estaré bien.-Declaro ella de nuevo. -¿Cuánto tardarás?-Insistió. -Aún no se, llegaré antes de la anochecer. -Te esperare mañana en el campo de batalla-Comentó sonriendo. -¿Para qué?-Elizabeth detuvo la puerta con cierta curiosidad . -Estás viendo a tu nuevo profesor de Espada.-Sonrió de costado. -¿Cómo?-Comento sorprendida.-¿Acaso fuiste hablar con el Rey sobre eso? -Se te hace tarde-Comento el embozando una sonrisa por su reacción, mientras ella cerraba la puerta, no pasaron ni 2 minutos y la puerta se escuchó de nuevo. -¿Ahora que?-Comente Elizabeth a carcajadas-Harry... -¿Esperabas a alguien más?-Comentó serio. -¿Como estas?-...Elizabeth mencionó algo nerviosa No se había acostumbrado a verlo como antes, no después que me le revelara que era uno de esos niños era el mismo Príncipe del Reino y no solo eso, Era su prometido y se casarían en menos de dos semanas. -Estoy bien...¿Y tu?..-Estaban incómodos era evidente pero el no estaba dispuesto dejar que eso se interpusiera, no cuando él quería verla aunque sea un instante. -Estoy bien, ahora tengo que descansar permiso-Elizabeth se despidió de él. El entró en silencio cerrando la puerta de detrás. -¿Qué haces?-Cuestiono Elizabeth algo confundida por la oscuridad que rondaba alrededor. -Serás mía en menos de dos semanas.-Las manos del Príncipe Harry sostuvieron a Elizabeth de la cintura en la oscuridad, ella dio un pequeño gemido que se hizo ruborizar. -Ah..-La mano de el subía lentamente hasta sostener su cuello. -Hazlo de nuevo-Replicó en su oído. -¿Hacer que?-Comentó ella más avergonzada por las cosas que sentía en su entrepierna. -Ese sonido-Comentó el agitado, sus dedos exploraban en todo su cuerpo como si se tratara de un mapa, su mano apretó más su cuello devorando una parte de él. -AH!-Elizabeth quería guardar ese sonido que provenía de su boca y que por alguna razón a el le gustaba, su lengua pasaba por toda su cuello hasta llegar a su boca haciendo lo mismo con ella, Elizabeth se sobresaltó al sentir su interior algo mojado, y como si el fuera algún especie de adivino dirigió sus dedos hacia esa dirección. Agarro su cintura y voltio su trasera hacia el, Elizabeth estaba acorralada en frente de la puerta, el Príncipe Harry bajó levantando su vestido lentamente, cada lugar descubierto cada beso dejado, una vez que llegó hasta su trasero, Elizabeth tomó una gran bocanada de aire por que aunque no sabía lo que el planeaba hacer, sabía que a ella le iba a gustar esa sensación. -Mira que tenemos aquí-Comentó con una voz ronca-¿Ibas acaso ocultarme que estabas tan mojada? -No se por que me pasa eso...-Declaro avergonzada. -Entonces tendré que ayudarte a limpiar esto. -¡No está bien!.- Elizabeth cerró las piernas con rapidez pero el agarró otra vez abriéndose camino. -¿Que haces?.-Comento ella con su mejillas calientes Aunque ya había tenido sexo no era nada comparado con esto, era algo diferente que como la había tratado el Duque. -Quiero que te corras mas.-Deslizó sus dedos por dentro de su feminidad, Elizabeth arqueo su postura con gran placer. -AH..-Repetía ella cada vez que él entraba y salía con sus dedos. -Estás mojando demasiado que está por todo el piso.-Comento con la voz agitada. -Lo lamento...-Declaró ella avergonzada. -Es un total desperdicio -Tomó a Elizabeth en sus brazos y la bajo en la cama, ahora el reflejo de la luna podía dar un pequeño trozo de luz, Elizabeth observó al fin al Príncipe Harry que estaba sonrojado pero su lengua salía tanto como si estuviera demasiado hambriento, verlo en ese estado la ponía aún más sensible. Abrió sus piernas lentamente y miro atreves de ellas se acercó a su v****a y metió lentamente los dedos. El observaba cómo en cada proceso ella se arqueaba y gemía, saco sus dedos le dio una pequeña mirada a ella lasciva y su lengua impacto en su v****a con fuerza. -Ah..-Elizabeth sentía que su cuerpo se adormecía y sentía demasiadas cosas donde el estaba chupando ahora mismo. Estaba tan metida en todo el orgasmo que su vista empezaba a distorsionarse. -Harry...-dijo tratando de zafarme de su agarre..-Basta. -Lo siento...-dijo avergonzado parándose de repente de la cama. Elizabeth se tapó avergonzada y confundida por aquella escena que se había visto en su mente. y se cuestionaba por qué demonios Henry estaba en sus pensamientos en ese momento. -Tengo que irme, pero volveremos hablar-El salió de la Habitación. Elizabeth cerró la puerta de golpe, el la había tomado desprevenida pero ahora no podía pensar en eso, mañana ocupaba ver a una de las personas que le quito su todo. Eleonor entró abriendo las cortinas, Elizabeth no salió del cuarto, desde la mañana para prepararse, en su lugar mandó a Eleonor para que se disculpara en su nombre. La tarde se asomaba en el Horizonte, cuando un carruaje llegó afuera del palacio, haciendo referencia que la hora había llegado, Elizabeth bajó para encontrarme con el Duque afuera. -¿Estas lista?-Contestó el ayudándola subir. -Lo estoy.-Afirmo ella con un mal presentimiento. -Vamos a la mansión-Comento el para que el carruaje marchara. Después de un rato habían llegado a la mansión aquella donde había pasado el tiempo de su vida, Elizabeth sentía sentimientos de nostalgia y tristeza, pero dejó esa postura del pasado pues ahora venía a algo mas que su antigua vida. -Llegamos Elizabeth-Comento el Duque ofreciendo su mano para que ella bajara. -¿Dónde está?-Elizabeth cuestiono insistente. -Está dentro-Dijo ¿ serio -¿Pasa algo?-Preguntó Elizabeth seria al notar su estado. -No.-Contestó serio-Entremos. -Vamos-El castillo estaba más oscuro que antes y abandonado era como si nadie viviera en ese lugar recorriendo los pasillos...Aun estaba ahí.... -Mi retrato....a un sigue ahí....-Comentó Elizabeth en un susurro. -No he podido quitarlo ...Cuando tengo un mal día, lo miro y todo está bien-El duque Elias busco la manos de Elizabeth pero ella lo miró con desdén -¿Qué intentas?.-Advirtió amenazante. -Lo siento... -Vine a ver algo, Duque no se equivoque. -Ven conmigo -Abrió la puerta de su habitación. -¿A qui esta?-Pregunta Elizabeth mientras miraba su habitación oscura y deprimida. -Está adentro.-Exclamó serio -¿Por qué está en tu habitación?-Dijo ella extrañada. -La puse rápidamente, duermo en otra parte.-Elizabeth se acercó dada la oscuridad a la cama para encontrarla vacía. -¿Qué pasa?-Elizabeth contesto enojada. Miró detrás de ella , el Duque sola observaba el suelo incapaz de mirar su dirección. -Si no eres mía, no eres de nadie Elizabeth-Dijo cerrando la puerta de golpe. -¡¡¡Elías!!!-Elizabeth gritó mientras trataba de abrir la puerta. > Esas eran las palabras que salían de su cabeza antes de que su corazón palpitara mas rápido.
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