El día siguiente es sábado y Blake y Bella no están trabajando. Blake ha enviado la grabación de la conversación telefónica entre Bella y Norman al detective. A la luz de las nuevas pruebas, van a la casa de Norman, pero él no está allí. El detective y su equipo van a la casa de Brandon y se les informa que Norman está allí. Brandon sale de la casa para hablar con los detectives y ellos le dicen que tienen nuevas pruebas de que su hijo estuvo involucrado en el secuestro de Bella Jordan, su nuera. Brandon no tiene más opción que llamar a Norman y lo llevan a la comisaría para ser interrogado. Brandon y su abogado los siguen. El teléfono de Brandon suena y es el marine que contrató, el chico llamado Zane. —Zane, estoy ocupado ahora mismo, no puedo hablar. —Arroja Brandon. —Brandon, escúcha

