Capítulo 53

2908 Palabras

Me apoyo en la columna y con la sensación de que están persiguiéndome, o acechándome, observo a mi alrededor. Miro en todas direcciones; desde el porche de las casas vecinas y las calles libres de coches, hasta las aceras desoladas. Ni un alma vaga por la periferia este de Washington y, eso me produce un escalofrío, un terrible estremecimiento porque percibo los ojos de alguien puestos en mí. Alguien que parece haber esperado el instante de mi llegada; deseoso por presenciar en primerísima plana mi estado de puro desconcierto, temor y angustia. Niego frenética, repitiéndome que sólo son delirios y, estrujo el papel entre mis dedos. Giro el picaporte y tomando nuevamente la maleta cruzo el marco. El pequeño recibidor está a oscuras y en completo silencio. Quitándome el calzado pa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR