No sabía con seguridad si ayudar a Rebeca, era lo mejor, pero no podía negarme, Verónica tendría una oportunidad de tener a alguien familiar a su lado. Así que no tuve de otra que enfrentar el problema en el que me había metido. - Mi madre, ¿está aquí? – asentí, Verónica, amaba a su madre, aunque no lo dijera sus ojos se había iluminado, sabía que perdonaría los errores del pasado, bastaba con verla para entenderlo. - Quiere verte, crees ¿que puedas atenderla? – Verónica respiró y luego asintió, supongo que estaba impresionada ante la idea de ver a su madre, después de tantos encuentros desagradables entre ellas - ¿Verónica? – escuche a Rebeca preguntar, decidí dejarlas solas, fui por los niños que estaban aún en la habitación ⧓ ⧓ ⧓ Habían pasado dos meses

